Screaming For Vengeance es uno de esos discos que cambian el metal en cuanto a conceptos sonoros se refiere, incluso rejuveneció a los mismos Judas Priesta después de un regular disco como lo fue Point Of Entry. El grupo, que siempre adoleció de una sección rítmica (bajo y batería) realmente contundente, siempre fue consciente de ello e hizo énfasis en el trabajo de guitarras de Tipton y Downing y la voz del Metal God, Rob Halford; sin duda su atractivo principal junto con las composiciones. Este disco siempre tiene reminiscencias a sus influencias setenteras, pero ¿qué grupo que haya nacido hace más de 30 no lo tiene?, incluso los de los 80’s la tienen.
El disco abre con una de las mejores introducciones que se hayan hecho en el Metal, la fabulosa The Hellion, intro que hasta nuestros días sigue abriendo sus conciertos. The Hellion le abre paso a la fantástica Electric Eye, una pieza que no se guarda nada y nos golpean con todo lo que tienen basados en su famoso ataque de doble guitarra; los primeros hacer esto en el Heavy Metal. Electric Eye un clásico de todos los tiempos y que sigue siendo uno de los temas que nunca faltan en sus presentaciones en vivo.
Riding On The Wind nos sorprende con esa entrada a punta de batería, una canción más roquera que mantiene intacto ese espíritu Classic Rock y su original sonido de discos como Sad Wings Of Destiny, pero sin perder la ubicación cronológica en la que se encuentran, lo que no deja que suenen añejos. Aquí podemos escuchar la inclusión de teclados, pero de una forma efectista, no musical, que funciona de puente para el gran solo. Bloodstone marca su entrada con una línea melódica que es única en este grupo, un tema más tranquilo y que se deja llevar por los riffs rockeros y un coro simple pero pegajoso. De nuevo los solos se roban el show.
(Take These) Chains es una de esas canciones que rompen la estructura compositiva del disco, ya que tiene un aire New Wave (Rock-Pop 80’s), casi comercial, aunque con el peso de una banda de Heavy Metal. Pain And Pleasure es la más flojita de este disco, algo cuadrada y repetitiva, no cambia y queda debiendo. Screaming For Vengeance vuelve a disparar el disco hasta las nubes, rápida y de riffs inteligente, acompañados por un Halford haciendo una gran interpretación que te incitan a acompañarlo en el coro: “We are screaming for vengeance / The world is a manacled place! / Screaming, screaming for vengeance / The world is defiled in disgrace!”
Uno de los temas estandarte de este disco hace su aparición, después de estar aun digiriendo el tema título; You’ve Got Another Thing Coming llega con uno de los riffs más reconocidos de todos los tiempo y uno de los coros más enganchadores que haya escrito este grupo:” If you think I'll sit around as the world goes by / You're thinkin' like a fool cause it's a case of do or die / Out there is a fortune waitin' to be had / You think I'll let it go you're mad / You've got another thing comin'”, casi imposible no cantarlo y ni que hablar de los solos, una de las piezas más legendarias de Judas Priest y de la historia del Metal.
Acercándonos al final llegamos a Fever, una tema que inicia suave con guitarra acústica y poco a poco va levantando en intensidad hasta convertirse en un medio tiempo bastante bueno, melodía, arreglos vocales, coro y buenos cambios logran hacerla muy agradable sin ser de las mejores; tema en la onda de (Take These) Chains. Finalmente llega Devils Child, retomando el sonido rockero, con un riff y una estructura casi calcada al de los australianos de AC/DC, pero con el toque Judas Priest, que te da esa sensación de fiesta que tomaran muchos grupos a mediados de los 80’s como Mötley Crüe y Poison, canción que cumple sin ser un cierre de antología.
En términos generales un disco que quedó para la posteridad por sus buenas canciones, pero que puedes disfruta de principio a fin, un clásico sin duda alguna y obligatorio para cualquiera que se digne llamar metalero.
Calificación: 93/100
Paul