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La Renga - Despedazado Por Mil Partes

Tracklist
Line Up
  1. Desnudo para siempre (Despedazado por mil partes)
  2. A la carga mi rocanrol
  3. El final es en donde partí
  4. Balada del diablo y la muerte
  5. Cuándo vendrán
  6. Psilocybe mexicana
  7. Paja brava
  8. Lo frágil de la locura
  9. Veneno
  10. El viento que todo empuja
  11. Hablando de la libertad

Chizzo:guitarra y vocales
Tete: bajo
Tanque: batería
Chiflo: saxo y trompeta
Manu: saxo y harmónica.

Reseña

Es claro que el mercado para el rock latinoamericano es bastante limitado. Son pocas las disqueras que se atreven a apoyar este movimiento, y cuando lo hacen, el resultado casi siempre son bandas comerciales de poca calidad. Pese a las limitaciones, el rock argentino ha desarrollado un estilo muy propio y ha producido buenas bandas, algunas incluso han logrado el éxito a nivel internacional. Una de esas buenas bandas es La Renga.

La Renga dio sus primeros pasos en Buenos Aires allá por 1987, y han avanzado muchísimo desde el lanzamiento independiente de “Esquivando Charcos” en cassette (1991). “Despedazado Por Mil Partes” fue grabado en 1996, y es el disco que los convierte en una banda de culto en su natal Argentina... para muestra un botón, en 1999 convocaron 60000 personas en el estadio de Huracán, y en 2002 llenaron el estadio de River con 70000 personas.

El estilo musical de La Renga consiste de un hard rock sencillo pero pegajoso, donde se destaca la inteligente utilización de saxofones y trompetas. La lírica va desde temas inteligentes a tonteras graciosas, pero siempre bien escritas, con esa irreverencia que han demostrado músicos argentinos como Spinetta, Charly García, Sui Generis, etc. La banda se compone por Chizzo en la guitarra y vocales, Tete en el bajo, Tanque en la batería, Chiflo en el saxo y la trompeta, y Manu en el saxo y la harmónica.

“Desnudo para siempre (Despedazado por mil partes)” es un tema hard rock bastante simple, que se ajusta a la voz grave y rasposa de Chizzo. Nada del otro mundo, pero es rescatable por el buen solo de saxofón y un coro bien logrado... “Buenas noches, me digo, y me invito a beber. / Estamos solos, me dije, y te advierto / de nada sirve mentirse a uno mismo. / El propio espejo y la puerta a saber quien soy, / se abrió y me dejó desnudo para siempre.”. “A la carga mi rocanrol” es de esas canciones que intenta ser un himno, pero falla miserablemente en el intento.

Los dos temas que vienen a continuación son fabulosos, de lo mejor que ha producido el hard rock en español en toda su historia. “El final es en donde partí” tiene un pegajoso riff con acompañamiento de saxofón, un buen solo de guitarra y una letra para cantarla a todo pulmón... “Loco de pensar, queriendo entrar en razón y el corazón, / tiene razones que la propia razón nunca entenderá. / Y a dónde voy, siempre voy a buscar lo que es mío, / aunque el planeta termine en un círculo, / y el final es en donde partí.”. “La Balada Del Diablo Y La Muerte” sí es todo un himno, desde la introducción con harmónica hasta las melancólicas estrofas que nos narran este peculiar encuentro donde el diablo y la muerte se reúnen a charlar en una esquina. “Yo me escondí tras la niebla y miré al infinito, / a ver si llegaba ese que nunca iba a venir. / Estaba el diablo mal parado en la esquina de mi barrio, / al lado de él estaba la muerte, / con una botella en la mano.”. Esta canción es espectacular, de esas que se te quedan grabadas desde la primera escucha.

En los siguientes temas el disco se cae un poco, “Cuándo vendrán” pasa sin pena ni gloria, mientras que “Psilocybe mexicana” y “Paja brava” son bien flojitos, en particular el primero con su onda de mariachi mexicano... si gustos no hubieran... Por suerte, “Lo frágil de la locura” redime el disco con creces, contando la historia de un muchacho citadino y su conversación con un indio nativo. “Me invitó a mascar de su hierba / y a morder de la pura verdad / me preguntó de que se ocupaban allá / en la capital / y yo sólo tuve palabras para definir la injusticia / y que sólo aspiraban al fruto de la propia codicia.”. Muy buen trabajo de las guitarras en este tema, pegajoso y con peso. “Veneno” es una hermosa y triste semi-balada montada sobre guitarras acústicas, con la excepción de un sentimental solo de guitarra eléctrica... “La luna y mi suerte, rompieron el encanto / perdí mi sueño en la noche que el ángel se hizo diablo. / Un par de ojos negros te pueden robar la ilusión / y no hay cura ni remedio que te haga ver mejor.”

Para cerrar, “El viento que todo empuja” es un poco floja, mientras que “Hablando de la libertad” nos demuestra otra vez esa poco ortodoxa combinación de hard rock con saxofones y una letra introspectiva... “Hice un lugar en el refugio de mis sueños / y guarde ahí mi tesoro mas preciado. / Donde no llega el hombre con sus jaulas / ni la maquinaria de la supervivencia. / Me fue más fácil, intentar la vida, / que venderla al intelecto y la conformidad.”

Este es un disco complicado de calificar, porque así como tiene temas malos, tiene algunos buenísimos. A final de cuentas, las virtudes superan sus defectos por bastante, y no es cualquier banda que puede sacar un disco con temas del calibre de “El Final Es En Donde Partí”, “La Balada Del Diablo Y La Muerte”, “Lo Frágil De La Locura” y “Veneno”. El resto es flojo o malísimo (“Psilocybe mexicana”), pero la presencia de los clásicos antes mencionados hacen que este disco sea obligatorio para cualquier fanático del hard rock en español.

Calificación: 80/100

Esteban R