En el año 2001 debuta una de las bandas más representativas del Melodic metal sueco, los fabulosos y a la vez desconocidos Last Tribe, con el sobresaliente Magnus Karlsson (Primal Fear) como compositor principal, graduado del Malmö College of Music, una de las escuelas musicales más prestigiosas de Suecia; quien rápidamente recibió mucha atención en la escena underground europea por sus increíbles habilidades para tocar la guitarra y su estilo de composición tan particular. Su álbum debut se titula The ritual, el cual puede ser descrito como una propuesta del tradicional Melodic metal al mejor estilo sueco, con un neoclasicismo pródigo y elementos progresivos persistentes; con cierta influencia del Power y Heavy metal, todo mezclado para dar como resultado uno de los mejores álbum debut jamás hechos en la historia del metal en Suecia, aclamado por la crítica gracias a su calidad y producción a cargo del reconocido ingeniero de sonido Anders Theander, y grabado bajo la dirección del propio Magnus en los estudios los Roasting House.
The ritual es el disco donde inicia la evolución musical en las composiciones de Karlsson, que verían una progresión original, no solo en Last Tribe, sino también en otros proyectos como Allen/Lande, Starbreaker y los mismos Primal Fear. Las estructuras compositivas de Karlsson son el aspecto más destacable del álbum, encerrando las melodías diatónicas de las pesadas guitarras bajo un cielo oscuro y dominante de teclados sinfónicos con un alto grado de neoclasicismo, combinando la simpleza y la técnica predominante que lo caracteriza especialmente en los solos, con una imaginación sin precedentes intercalando la potencia con variados interludios filarmónicos. La voz de Bengtsson es otro punto muy importante, es realmente una fruición resonante escuchar vocalistas de este tipo, con mucha influencia de cantantes Hard Rock y Heavy; desempeña una labor esencial y destacable, especialmente en los coros pegajosos entregando diversos tonos, pero sin llegar a niveles estridentes, colocándolo como uno de los mejores vocalistas suecos.
El bajo de Wallmark es un simple acompañamiento, carente de técnica o destreza, que agrega una pesadez contundente a los versátiles dobles bombos de Andersson, con considerables variaciones y estilos, realizando una labor categórica, pero que no pasa a elevaciones relevantes y apreciables dentro de la armonía habitual. Arranca la eternal “Spellbound”, con suntuosas variaciones de ritmo y un coro de lujo, continúa “Tears of gold”, distintiva composición de Karlsson, con un teclado admirable y un carácter enérgico; “Black Widow” y “Blood on your hands” siguen la misma fórmula, adherentes y sorprendentes, “Falling” es la única balada del disco, mostrando el marcado carácter sinfónico. “Flying high” y “One of a kind” son las más rápidas con coros majestuosos, al igual que “Ready for the storm” una de las mejores composiciones que Magnus ha hecho en su carrera musical. Desafortunadamente los Last Tribe partieron caminos, pero dejaron un pequeño legado que se mantendrá inmune al paso del tiempo, por parte de uno de los proyectos más profesionales que se han formado en la tierra de las narices frías.
Website: www.magnus-karlsson.com
Calificación: 91/100
Gabriel