El saludable e inagotable inframundo musical es el manantial de donde siempre se han nutrido las grandes productoras. En términos de audiencias, la situación es diversa. A muchos les basta con conseguir el último disco de Dimmu Borgir o de Gamma Ray para considerarse “metaleros”. Pero eso no basta. Nuestra música tiene alma, porque la enorme mayoría de bandas que son hoy famosas, empezaron a forjar su arte sin contratos, sin estudios de calidad, sin instrumentos caros, etc. etc. Y mientras algunos pocos logran dar el paso de ser firmados por una gran compañía, la vasta legión de hordas subterráneas en lugar de abrigar la desilusión y el descontento, crece sin parar. El verdadero seguidor de este tipo de música, no sólo le compra a Century Media o Nuclear Blast, sino que hurga y excava en el underground. Y este principio aplica para el Black Metal.
Leviathan, banda de un solo miembro original de San Franciso, California, es un ejemplo perfecto de cómo un gran contrato y un tour gigantesco no son necesarios incluso teniendo toneladas de talento. Todo blackmetalero medio despierto, es consciente de que Escandinavia no agota el black metal, de hecho me atrevo a decir que en este momento, el mejor black NO está saliendo de la tierra de los vikingos. Las escenas de Francia y Estados Unidos vuelan por todo lo alto y le han inyectado al género una dosis de oxígeno más que necesaria.
Leviathan ha contribuido con 3 discos larga duración y docenas de demos y otras publicaciones, y eso le ha bastado para convertirse en un acto blackmetalero de culto en el underground a nivel mundial. El reconocimiento general de su talento está fuera de toda duda. Su primer disco salió al mundo en el 2003 y dejó con la boca abierta a todo blackmetalero con conocimientos de su género. Ni qué decir de la crítica!!
The Tenth Sublevel Of Suicide (el título da grandes pistas sobre el contenido del álbum), es una obra de black metal misantrópico, nihilista, en la tradición del minimalismo de Burzum, y los fríos pasajes rítmicos del Panzerfaust de Darkthrone, pero con un aura general que lo lleva a años luz de ser una mera copia de las bandas citadas.
Despliega un sonido denso, envolvente, muy lejos de ser claro como el cristal, donde Wrest –el único miembro y multiinstrumentista– crea panoramas sonoros vastos, que evocan imágenes de horizontes muertos, grises y cubiertos de niebla, nada menos; puro dolor oscurecido convertido en arte negro. Eso sí que se llama atmósfera.
Lleno de breaks rítmicos danzando entre los tiempos veloces y lentos casi doom, el riffing con mucho groove y un bajo poderoso omnipresente de principio a fin, este álbum es espléndido. Ejemplos voraces de lo que acabo de destacar se encuentran en la potente Fucking Your Ghost In Chains Of Ice, Scenic Solitude And Leprosy (especialmente a los minutos 1:58 y 5:41, tremendo!). La instrumental y mística Submersed, recuerda los interludios entre canciones en el Nattens Madrigal de Ulver, pero bucea más profundo en la densidad de esos insondables abismos. Y si de armonías tristes y desoladas se trata, The Idiot Sun es uno de los himnos más dolientes que se han escuchado en años en la escena, y encima de todo eso la voz de Wrest, que nos llega como salida de una fosa abandonada y húmeda por cientos de años. Este tipo sí que supo darle maldad a su interpretación.
Un álbum perfecto para escuchar por la noche con poca luz y en total soledad. Material para el fan del Black Metal más oscuro y dolorido. Formidable.
Websites: www.myspace.com/leviathanx666x
www.moribundcult.com
Calificación: 90/100
Mauricio