Lost Horizon fue una de las propuestas más interesantes del último lustro en cuanto a True Metal se refire. Aunque algunos quisieron encasillarlo dentro del gastadísimo Power Metal, el grupo iba más allá y ofrecía una visión diferente de como hacer metal, encabezada por las ideas del guitarrista Wojtek Lisicki de la banda de Black Metal, Luciferion, responsable del éxito de este grupo.
Lost Horizon no tiene esa melodías alegronas y dulcetes, no existen los duelos constantes de guitarras bajo y teclado tan propios del Power Metal, sus línea melódicas son fuertes y de mucha personalidad, con muchos cambios y sin ser extremadamente veloces. El peso de las mismas es fundamental en su estilo, que les permitió utilizar riffs de guitarra más cercanos al Melodeath, tan usados en su país natal, Suecia.
También tuvimos la oportunidad de conocer a uno de los mejores vocalistas del Europa, el señor Daniel Heiman, impresionante capacidad que le permite llegar a unos tonos altísimos. Su voz se acoplaba a la perfección, maneja muy bien los ritmos de las canciones subiendo y bajando, lo que hace que los temas sean más agradables. Su rango es muy amplio, pasa de los gritos más agudos a las voces normales o desgarradores con una facilidad pasmosa que poco pueden lograr.
Su jóven baterista es una máquina, nunca se detiene, arremete en la batería en con una destrza formidable si caer en en aburrimento de esos ataque de doble bombo monótonos, acompañado por un bajista muy capaz y que le aporta mucho peso al grupo. Wojtek Lisicki es un guitarrista excepcional, que hizo todos los arreglos, letras y música de este álbum, además fue el productor del mismo.
Canciones como Heart Of Storm, gran canción para abrir el disco, World Through My Fateless Eyes, personalmente la que más me gusta por su velocidad, la gran interpretación de Heiman, donde Christian Nyqvist muestra todo su potencial y un intermedio maravillo donde los teclados tienen un gran protagonismo. Denial Of Fate, otra de las buenas y rápidas, con un gran riff y una melodía llevada por los teclados y guitarra inolvidable, y para cerrar The Kingdom Of My Will, con una composición y arreglos extraodinarios; todas cuentan con coros buenísimos y son las mejores de este Awakening The World.
El disco fue mezclado por Frederik Nordstrom (Dream Evil, Dimmu Borgir, In Flames, Arch Enemy) y el arte de Niklas Sundin (Dark Tranquillity) y que fue el lunar, pero aqui si cabe le dicho de que a un libro no se le juzga por su portada. Uno de los discos más completos de los últimos años donde los músicos realizan un trabajo encomiable, muy profesional y de una excelente calidad; que se ha ganado el sello de clásico del metal moderno y que debes tener en tu colección.
Calificación: 99/100
Paul