Cinco años han pasado, para los fans de Manowar eso debió haber sido una eternidad, cinco años en los cuales el grupo con el record Guiness de decibeles ha editado cinco DVD’s, cinco años de espera que llegan al final con la edición de este álbum. Personalmente nunca fui fan de este grupo, me gustan un par de álbumes de los 80’s y solo eso, el resto de su discografía me parece un refrito de ese par de álbumes que los llevaron a la fama y a ser uno de los grupos con una de las legiones de seguidores más fieles a un punto extremo, tanto como los de Iron Maiden.
Ahora, desde un punto de vista musical me pregunto ¿duraron cinco años para hacer esto?, Eric Adams según sus propias palabras dice: “Este nuevo álbum no es solo metal; es el nacimiento de un novedoso y diferente metal” ¿novedoso y diferente?, debo estar loco porque lo novedoso y diferente no lo encontré por ningún lado. Adams dice también: “Hemos cogido un relato mitológico que se escribió hace miles de años, y lo hemos llevado al metal”. Hasta donde yo recuerdo hay decenas de grupos que han hecho esto, y para cerrar con las “innovaciones” de Adams comenta que: “este disco es como una banda sonora (soundtrack) sin película”, algo que tampoco es novedoso ya que sus amigos de Rhapsody Of Fire les robaron el mandado cuando catalogaron a su música como Film Score Metal. Odin, las runas, Valhalla y todo este tipo de historias están más que gastadas, orquestas y coros también, así que no entiendo porque Adams habla de esta forma; de novedoso nada de nada .
Ahora no importa si dices lo que sea de tu música, si el disco es bueno no hay problema, pero cuando gastas cinco años de tu vida en un disco que no cumple con las expectativas, entonces eso solo reafirma lo que ya había dicho en una ocasión, a este grupo se le acabó la gasolina hace mucho, pero mucho tiempo. God Of War es un disco aburrido, lento (que no significa que sea malo), pero exageraron, exceso de arreglos orquestales, un sinnúmero de introducciones e igualmente con las narraciones, le quitan al disco intensidad y consecuencia, cuando llega a levantar en alguna que otra canción, la cortan abruptamente para meterle una narración o un arreglo orquestal, haciendo que esa intensidad y fortaleza se pierda por completo.
Empezamos con 6 minutos de una aburridísima introducción orquestal a la que le sumamos casi 3 minutos más de la segunda pieza que lo único extra que tiene es la voz. Por fin después de casi 10 somníferos minutos entra King Of Kings, tema rápido y en la línea general de su música de los 80’s, con mucha energía y carácter, buen coro pero sin embargo la destrozan al meterle otro intermedio narrativo con apenas dos minutos y medio de haber arrancado, otro minuto de bostezos y retomamos la pieza en su forma inicial, para salvarla. A partir de este momento el resto de las canciones se quedan en esa forma lenta, tediosa llena de coros, narraciones efectos especiales y arreglos orquestales que se comen al grupo sin que encuentren la forma de salir.
Army of the Dead, Part I, es otra introducción de dos minutos para que Sleipnir entre con una narración de un minuto y de ahí a la pieza que milagrosamente no la parten en dos para meterle otra narración, sin embargo la canción es sosa y repetitiva. Loki God of Fire tiene por fin un riff decente, pero eso es todo, la pieza en lugar de levantar baja en emoción, tiene un aire al Judas Priest de la época de Screaming For Vengeance, pero sin nada que la destaque. Otra intro suavecita con Blood Brothers que no causa ningún efecto, casi cinco minutos de aburridos y lentos, pero si muy emotivos, de otra canción que nunca despega. Con Overture to Odin, casi 4 minutos de nada orquestal, para entrar a otra narración con The Blood of Odin que le da paso al tema título de su sencillo, The Sons of Odin, por fin después de 8 minutos de nada llega esta flojísima, lenta y tediosa pieza que no logra sacarnos de la modorra en la que entramos desde el principio.
Glory Majesty Unity dura casi un minute en arrancar, y sí!, es otra intro con narración de casi cinco minutos, que es entendible dentro del concepto y el contexto en el que Manowar quiso manejar este disco, pero ¿y las canciones?, ¿no son un grupo musical? Gods of War es el tema del disco pero que tampoco logra nada, con una estructura musical que ya hemos escuchado antes, más hablada que cantada y más efecto que música, más de 7 minutos repetitivos, cadenciosamente aburridos, lentos. La segunda parte de una de las introducciones hace aparición, Army of the Dead, Part II, he oído de segundas partes de canciones pero ¿de intros?, no hay mucho que decir como ustedes comprenderán. Esta le da paso a Odin (¿cuantas veces vendrá el nombre Odin?), nada cambia es igual de tediosa que sube en intensidad gracias a los coros grandilocuentes que abundan en esta producción.
Hymn Of The Immortal Warriors lo dice todo con su nombre, casi dos minutos tarda en arrancar, sin que la lentitud, cadencia y repetitiva estructura del resto del álbum cambie, lo mismo, orquesta, coros, etc., son la tónica. Para cerrar llega el Bonus track, Die For Metal, una pieza típica de Manowar, con esa forma de grito de batalla y que tiene ese aire a Heavy Duty/Defenders Of The Faith de Judas Priest, canciones que como he comentado en otras reseñas con temas similares, son hechas a propósito con el fin de incluir al público en los conciertos. Cabe destacar que no tiene relación alguna con la historia planteada en el disco.
Finalmente y haciendo un balance, este disco cuenta con 15 pistas de las cuales seis son canciones y nueve entre narraciones e introducciones; a menos que fuera un disco de Opeth o Moonsorrow, esto no es un álbum es un EP disfrazado de larga duración, inconsistente, flojo, de mala calidad, de gran producción, pero que no lo salva de ser menos que mediocre. Un grupo que ya hizo su aporte a la historia del Metal, pero que sigue dando muestras claras de desgaste. Otro que a estas alturas vive más de su nombre que de lo que puede ofrecer musicalmente; solo para sus fans más acérrimos.
Calificación 45/100
Paul