La cercanía de la enorme y prolífica escena Black de Noruega, nunca fue obstáculo para que los suecos forjaran no solo su propio movimiento blackmetalero, sino que también –algo que se les debe reconocer– es el haber logrado desarrollar un sonido tan definido, propio y autóctono, que no tiene mucho que envidiarle a la escena de sus vecinos noruegos: y Marduk es junto a Dark Funeral, uno de los arquitectos principales de ese sonido.
Panzer Division Marduk es el tiro en el blanco que la banda había buscado ya con Heaven Shall Burn... When We Are Gathered en 1996 y Nightwing en 1998, discos que borraron con violencia del repertorio creativo de Marduk, todo lo melódico, lento y atmosférico. Ambos clásicos del Black Metal sueco.
Pero Panzer Division Marduk fue el tiro de gracia, la violencia y la velocidad fueron llevadas a extremos tan peligrosos en este disco, que su sola manipulación debe ser cuidadosa... no es broma!
El ataque comienza con sonidos de guerra y bombardeo, y con el grito de “Fire!!!” imposible un prólogo mejor a la aplanadora que titula la obra, donde en segundos el escucha es llevado a la demencia con el insano percutir de los tarros, y la muralla sónica y sofocante de las guitarras, con una producción lo suficientemente clara para casi escuchar como las seis cuerdas de Morgan estallan en llamas. Producción cortesía de Peter Tägtren: con este tipo detrás de la mesa de controles, ya nos imaginamos lo que se nos viene encima.
La batería es avasallante a lo largo de todo el disco, blast beats sin descanso hasta el final y los riffs contribuyen enormemente al caos general, acordes repetitivos sin la necesidad de recurrir a un solo tremolo, impresionante. Baptism By Fire, apenas la segunda tonada de la obra, sentencia que nos espera un disco negro y envuelto en llamas, efecto alcanzado con el mismo éxito tal vez solo por la banda 1349.
La velocidad horrenda no es más que la marca registrada del black sueco llevada a uno de sus extremos. De uno de los versos de la mencionada Baptism By Fire sacamos la frase que define a este opus: “Death from above”, black metal al servicio de la escenificación del caos, el sonido cae sobre el escucha como explosivos arrojados desde el aire.
Fallo principal: la voz no está del todo al frente, lo cual puede ser leído también como la oportunidad de Marduk para crear un album orientado hacia el sonido de las guitarras como arma principal, pero en mi opinión la voz de Erik "Legion" Hagstedt pudo haber contribuido para que esta catástrofe fuera todavía más enferma y rotunda.
Beast of Prey trae al frente más sonidos de guerra y fuego y regala un pequeño “solo” al inicio muy acorde con el espíritu violento del disco.
El vértigo del bajo a los 1:33 en la sobrehumana 502 (séptimo track del disco), es tan veloz e inesperado como corto, pero sume en un estado de anonadamiento delicioso.
Marduk no puso un grano de arena en la forja del black sueco, puso toneladas, y con Panzer Division Marduk estampó su nombre en el salón de la fama del black, indispensable para los fieles al black extremo.
Websites: www.marduk.nu
www.myspace.com/truemarduk
Calificación: 85/100
Mauricio