Más allá de la aparición de nuevos géneros, la tendencia musical del siglo 21 parece ser la fusión de estilos. Bajo este esquema entra la novel banda estadounidense Martriden en este su disco debut “The Unsettling Dark” (2008), el cuál sale al mercado gracias a Candlelight Records; sello que los contrató después de escuchar su EP homónimo lanzado en el 2006. La combinación de estilos que nos presentan estos jóvenes de Montana es un Black sinfónico al estilo Emperor, Behemoth, Enslaved e incluso Dimmu Borgir con matices de Death en la onda de bandas como At The Gates y otras más melódicas como Opeth. El resultado final es un disco lleno de ideas interesantes que tristemente se queda un poco corto en la ejecución.
Una épica introducción nos lleva a “The Enigma of Fate”. Lo primero que destaca es un doble bombo asesino (de hecho lo mejor del disco es el trabajo de Jeremy Portz en la batería) que marca la pauta para riffs clásicos del black que de cuando en cuando se acompañan con sinfónicos teclados. Los diferentes cambios de intensidad y de tiempos denotan que Martriden también tiene una que otra tendencia progresiva, mientras que las armonías a dos guitarras en la canción “The Calling” representan su vena melódica.
“Ascension” se divide en dos partes; la primera destaca por un solo del invitado de lujo James Murphy, mientras que la segunda parte arranca con una sorpresiva sección acústica que sirve de base para un melancólico solo que se extiende hasta la mitad de la canción, que de ahí en adelante se transforma en una grandilocuente pieza Doom. “Processional for the Hellfire Chariot” se sale un poco del black y nos presenta riffs Death metaleros bien violentos.
La canción título “The Unsettling Dark” parece salida del catálogo de Dimmu Borgir, sinfónica a ratos pero con acelerones de puro Black, mientras que “Prelude” sigue en la misma línea pero con la peculiaridad que cierra con una porción del “Preludio en C Bemol Menor” del maestro Sergei Rachmaninoff. “A Season in Hell” nos regresa a las influencias Death de Martriden sobre todo con unas aceleradas armonías, pero sobre el final cambiamos a un sonido suave y sinfónico que continúa en el cierre instrumental titulado “Immaculate Perception”.
“The Unsettling Dark” es un disco sólido de principio a fin pero adolece por la falta de temas que te levanten del asiento. La batería es espectacular y los constantes cambios le dan a este trabajo una variedad agradable, pero los riffs de guitarra son poco imaginativos y dan la sensación de que simplemente ya los escuchamos antes. Recomendado para los amantes del Black y el Death que no les estrese mucho la originalidad.
Website: http://www.martriden.com/
Calificación: 75/100
Esteban R.