Para el año 2000 da a luz la segunda producción de los técnicos Martyr, titulada Warp Zone; banda formada en 1994 en la ciudad de Québec, Canadá por el guitarrista, vocalista y líder Daniel Mongrain (Quo Vadis, Voivod) junto con su hermano François Mongrain (Kataklysm) quienes querían intricar una idea de Technical death metal con mucha agresividad al estilo Thrash, basado en estructuras complejas transmitiendo diversas emociones con diferentes enfoques musicales. La música de Martyr no se limita a las convenciones tradicionales del metal en general, sino que trata de empujar los límites hacia nuevos niveles para crear un sentimiento de mayor amplitud mental musical; para éste álbum se desempeñan como guitarrista Pier-Luc Lampron, y el talentoso Patrice Hamelin como baterista. La temática del grupo trata sobre la aflicción, la opresión y la agonía, de ahí la idea del nombre Martyr, que en español significa todo aquel que hace grandes sacrificios a fin de seguir una creencia, causa o principio.
En Warp Zone la música de la banda es reflejada a través de las letras, el concepto general es la exploración de la vida misma, las transiciones, cuestionamientos y reflexiones; ya que se expresan diferentes emociones como la angustia, la rebelión, la indignación ante la humanidad y la necesidad de mejorarse a uno mismo como ser humano en un mundo hostil; por lo que la mejor manera de comprender esto es escuchando la música, y dejar que fluya dentro del alma. Musicalmente el disco tiene un buen sonido, con una producción muy profesional; y es que el estilo compositivo de Daniel Mongrain en las guitarras es digno de destacar, con una gran influencia del Jazz aplica su técnica creando escalas rápidas llenas de contratiempos, produciendo canciones consistentes de principio a fin, con interesantes acordes fluctuantes, ecos, y patrones de ritmo mucho más complicados y mejor estructurados. Su hermano en el bajo también se luce con composiciones extravagantes y un trabajo individual, realizando estrofas muy opuestas a los ritmos, dando una agradable disonancia al contrapunto.
La batería de Hamelin es un mar de tecnicidad, utilizando a placer los dobles bombos y los platos, agregando potencia y velocidad a la base rítmica, y a las ya rápidas partes de guitarra; la voz de Daniel es tal vez el punto menos destacable del álbum, una voz raspada al estilo Death metal, con mucha influencia Hardcore, que no tiene muchos momentos positivos, y que no calza con la musicalidad, e incluso hubiera sido mejor si silenciara su voz. El concepto de técnica se entiende por alguien que conoce muy bien los procedimientos de una ciencia o arte, y que los aplica con especial habilidad, utilizando varios métodos; al parecer los hermanos Mongrain compositores principales del grupo, captaron éste concepto de una forma eficiente a la hora de crear sus tonadas en Warp Zone, escritas con gran dedicación, convicción y habilidad, características que hacen a Martyr una de las mejores bandas de la escena metal canadiense, y uno de los grupos más técnicos de la actualidad y de la historia del metal nortamericano.
Website: www.martyr-canada.com
Calificación: 85/100
Gabriel