El metalcore es un movimiento que ha surgido más que todo en Estados Unidos como respuesta al melodic death europeo, combinando elementos de heavy metal con la agresividad y las vocales del hardcore. Después de escuchar el disco “Remission” (2002), me pareció que Mastodon era simplemente una banda más de esa explosión de metalcore, nada especial. Cuando salió “Leviathan” en el 2004, una de las cosas que me llamó la atención fue la crítica de muchos fans diciendo que Mastodon se había vendido, que habían bajado la intensidad y ya no sonaba bien. Considerando que fue precisamente la falta de melodía y el exceso de hardcore lo que me hizo descartar “Remission”, esas críticas indicaban un buen cambio, y en efecto lo es, ya que “Leviathan” es un disco sumamente interesante, lleno de ideas nuevas y que realmente no puede clasificarse como metalcore, ya que las influencias varían entre el heavy, el melodic death, stoner metal, fusion y uno que otro elemento de noisecore.
Mastodon se forma en Atlanta en el año 2000, grabando su primer demo en junio de ese año, el cuál les valió ser parte de la gira de Queens Of The Stone Age, Morbid Angel y Cannibal Corpse. La banda la conforman Troy Sanders en las vocales y el bajo, Bill Kelliher y Brent Hinds en las guitarras, y Brann Dailor en la batería. “Leviathan” es un disco complejo, lleno de intrincados riffs y una batería con tintes de jazz fusion. Han cambiado las vocales para incorporar algunas voces semi-limpias, sin dejar de lado la parte hardcore. Es difícil compararlos con otra banda por la originalidad que lograron encontrar en este trabajo, tal vez con bandas como Tool y Neurosis. “Leviathan” es un disco conceptual basado en la gran obra de Herman Melville “Moby Dick”, y el sonido logra transmitir esos sentimientos de rabia, angustia y desesperación que caracterizan la famosa historia de Melville.
Abre el tema “Blood And Thunder”, donde lo primero que resalta son los tiempos de la batería, es algo impresionante escuchar estos riffs acompañados de unas métricas tan complejas en la batería, demostrando un gran dominio de los tiempos y la armonía. “I Am Ahab” es corta pero nos regala un intrincado trabajo de las dos guitarras que acompañan unas vocales agresivas pero limpias. “Seabeast” es algo floja, empieza suave pero luego entra a un ritmo hardcore poco imaginativo.
“Island” es bien agresiva, con unos riffs trash, manteniendo el estilo del disco que hasta esta altura es algo aplanador. “Iron Tusk” bien podría ser un tema de bandas como Arch Enemy o Soilwork, con riffs melódicos y agresivos, mientras que “Megalodon” es el mejor tema del disco ... empieza acústico, pero el respiro no dura mucho, ya que la banda se lanza en una avalancha de riffs fabulosos, cambiando de ritmo con fluidez y siempre a alta velocidad.
“Naked Burn” es algo monótona, todo lo contrario de “Aqua Dementia”, donde casualmente canta también Scott Kelly de Neurosis. Nuevamente se destaca el trabajo del baterista, realmente imaginativo y original. “Hearts Alive” es larga y épica, más de 13 minutos que nos llevan al clímax de la historia, con diferentes secciones instrumentales cargadas de cambios de tiempos. Cierra la instrumental corta titulada “Joseph Merrick”, que pone punto final de manera suave a 45 minutos muy intensos pero melódicos.
“Leviathan” representa un gran cambio en el sonido de Mastodon y los pone al frente de esa nueva generación del metal norteamericano, la cuál hasta ahora no parecía presentar nada muy interesante. Hay espacio para crecer, pero la fusión de estilos, la agresividad y el énfasis en la melodía nos hacen pensar que esta banda va por buen camino, y si con el paso del tiempo se van olvidando del hardcore todavía mejor ... hay que ponerles atención, es de esas bandas que tienen el potencial de sacar un disco legendario, mientras tanto “Leviathan” es un disco recomendado para los que gustan del metal agresivo pero con melodía, así como ese estilo algo psicodélico y progresivo de bandas como Isis y Neurosis.
Calificación: 85/100
Esteban R