A pesar de que Killing Is My Business fue la producción que dió a conocer a Megadeth, fue Peace Sells es el álbum que catapultó al grupo al éxito. El hecho de que Dave Mustaine era ex-miembro de la ya exitosa Metallica no le garantizaba nada, pero su esfuerzo y su capacidad demostró a lo largo de los años que él era un músico sobrado que todo lo que ha obtenido fue por méritos propios.
Aunque sus tres primeras producciones (esta es la segunda) carecían de un sonido de calidad, las cannciones que vienen en él compensaron esos males y lo convirtieron en un clásico de todos los tiempos. Y es que temas como Wake Up Dead, The Conjuring y Peace Sells, se han vuelto parte importante de la vida del metalero alrededor del mundo.
Son canciones que Mustaine compuso con base a líneas musicales muy bien elaboradas y características individuales que las hicieron destacar por sobre las demás: Wake Up Dead con ese riff y ese coro a forma de grito de guerra, aunque su letra sea algo deficiente; The Conjuring con su línea de guitarra inicial tan propia y un muy buen coro que remata en un OBEY!!!! que esperamos con ansia para gritar a todo pulmón y Peace Sells con su línea de bajo tan característica, a cargo de David Ellefson y que la convertido en una de las canciones de metal más reconicidas de la historia del género.
Cuando llegamos a este punto el disco toma una línea descendente, ya que las siguientes canciones no tienen la magia de las tres primeras, lo que no significa que sean malas. Devil's Island posee un coro muy pegajoso y un buen riff, Good Mourning/Black Friday son dos canciones en una, la primera es manejada por acústicas y que sube en intensidad casi al final para entrar de lleno a la furiosa Black Friday, la más veloz del disco con un final atronador.
Al acercarse el final el disco decae aun más con Bad Omen, tema que inicia lento, pero que que despega a la mitad y que tiene su auge en el solo, I Ain't Superstitious es un cover de Willie Dixon bastante chabacano, una canción en una onda más roquera que no causa mayor efecto y cierra My Last Words, una pieza que retoma ese sonido interesante de las primeras, la cual levanta de nuevo el disco.
Debo anotar también que el baterista Gar Samulson falleció a los 41 años el 14 de julio de 1999 por problemas en el hígado. Otro clásico que por suerte Dave remasterizo en CD y en DVD y que suple todas las carencias que tenía su versión original, una joya del Thrash que merece un lugar de privilegio en tu discoteca por su significado.
Calificación: 93/100
Paul