Ok, ok…dejemos claro de que Metalium representa de alguna manera todo lo trillado en el power metal germano y aunque posee un sonido pesadito y un poco variado, la realidad es que ya han llevado su tema del Metallian hasta sus ultimas consecuencias. Hora de guardar ya ese asunto, muchachos, y hacer algo más serio y enfocado. A pesar de esto, me parece que sus primeros tres discos se podían escuchar con mucha facilidad y el grupo posee mucho talento. Con un inicio brillante (Millenium Metal) y un segundo esfuerzo mucho más prometedor (State of Triumph) los germanos lanzaron este tercer disco, basado en personajes reales y ficticios de la historia. Eso le daba mucho mas seriedad a la temática que hasta ese momento se había tratado y el grupo, entusiasmado, vertió toda su creatividad en este disco.
La producción es la mejor con la que ha contado el grupo y se ve que no escatimaron costos para darle ese buen sonido al álbum. Desde el arranque empiezan esas narraciones ridículas de Lars y hay una introducción mas que trillada del concepto del disco. Para muchos, esto hubiese sido razón suficiente para detener el disco pero el grupo te deja frió con la increíble “Revenge of Tizona” con un Henning Basse demostrando que en este genero le quedan pocos que le hacen la competencia…escuchen esas notas en el coro!! Aunque el grupo hace una excelente labor interpretativa, la estrella del show es Henning. Excelentes líneas vocales y una interpretación desgarradora.
“In the name of Blood” y “Rasputin” bajan un poco la velocidad pero no así la grandiosidad que tratan de proyectar. Un punto alto es la lenta y pesada “Odin’s Spell” una pieza machacante y con un coro épico que te tendrá cantando por horas. “Accused to be a Witch” tiene una línea bajo bien groovy y pesadita y posee unos arreglos interesantes. El power vuelve con velocidad en “Throne in the Sky”, un tema que aunque me gusta mucho, es demasiado genérico. “Odyssey” vuelve un momento a la velocidad de la tercera canción del disco pero con un riff con cierto aire al tema griego que se refleja. Le doy puntos por tratar de intentar algo nuevo pero la verdad que la pieza pasa sin pena ni gloria.
“Fate conquered the Power” vuelve a esos ritmos lentos y machacantes pero con un buen coro y unas excelentes líneas vocales de Henning. Aquí, el álbum cae estrepitosamente con dos piezas innecesarias. “Infinite love” es una balada totalmente insípida y sin gancho alguno. Totalmente olvidable. La pieza titulo trata de retomar lo épico de algunas piezas anteriores pero la realidad es que el mejor material del álbum ya había quedado atrás.
Con este disco, lo mejor del catalogo de esta banda germana queda atrás. Los discos que le siguieron (poco originales con títulos que incluían los nombres “Chapter 4” y “Chapter 5”) nunca lograron alcanzar la consistencia de estos tres primeros. Demasiado material de relleno. Si tenían piezas buenas pero nunca lo suficiente para completar un álbum. De todos los de ellos, este es el que tiene la mejor producción y un buen arte, aunque ya se veía que se estaba cayendo en la ridiculez al mantener al Metallian en la portada. Para los amantes del power germano, este disco es recomendado. No inventa nada nuevo pero lo que hace lo sabe hacer bien. Solo la interpretación de Henning vale la pena escucharlo. Sin pena ni gloria…Revenge of Tizonaaaaaaaaaaaa!!
Calificación: 75/100
Rob