Se cumplen a la fecha 2 años de haber sacado su mejor producción hasta el momento “The unborn”, y ya llega este disco que la verdad no tiene nada que envidiarle sus predecesores. Es que es agradable ver cómo un grupo se dedica a hacer las cosas bien, y para los que tienen dudas todavía, creo que este disco los va a terminar de convencer. Mors principium est es una banda de death melódico, relativamente joven (1999) pero que se logró establecer como uno de los grandes desde sus inicios.
Entrando de lleno al disco “Orsus” es un veloz intro que nos lleva a “The Oppressed Will Rise”, directa y cruda con un coro melódico, con ciertos dotes de Black, se puede notar un cierto parecido con Children of Bodom (especialmente en los coros).
“The Animal Within”, tiene un inicio electrónico por así decirlo, más melódica y con una presencia más fuerte de los teclados. No tan explosiva como la pieza anterior pero gusta.
Unida a ella está “Finality”, de las mejores, riffs densos, más orientada un poco más al trash, excelente sonido de las guitarras, solo el fin nos deja como en el aire.
“Cleansing Rain”, con una sonido melódico de una de las guitarras y que está presente durante casi toda la canción, tiene también un poco más de influencia black especialmente en los coros.
“Forgotten” es un lento intro muy melódico que nos conduce a “Sinners Defeat”, con una voz más cruda de lo normal, es un poco floja pues parece no levantar; de nuevo se nota una gran presencia del teclado en el intermedio de la canción. Es la más extensa del disco.
The Distance Between”, presenta un riff lento pero bien logrado, aunque la verdad diría que la canción podría pasar inadvertida en el disco.
“It Is Done”, levanta cabeza con un sonido más potente y explosivo, excelente el sonido y la explosividad de la batería, no por eso se deja el lado melódico.
“Terminal Liberation”, otra de las mejores del disco, trash, death y black se unen de nuevo para lograr ésta pieza, con la presencia fuerte del teclado nuevamente.
Cierra el disco con “Lost Beyond Retrieval”, pieza instrumental, solos de teclado y guitarra le dan el toque melancólico a la pieza que da fin a otra producción más de este gran grupo y del cual estoy seguro, está para grandes cosas, otro disco que no debería faltar en la colección de un amante del death melódico. Lástima su corta duración. Pero al menos deja una buena impresión.
Calificación: 85/100
Nelson