La música, en cualquiera de sus múltiples géneros y variantes, tiene, como misión principal, tocar emociones: alegría, furia, enojo, tristeza, melancolía, etc. Una nota puede tocar fibras muy sensibles en nuestro ser, y avivar esas emociones. El Metal, por supuesto, no escapa de ello, y a través de su gran gama de movimientos, diferentes emociones se ven manifestadas. Y creo, casi sin temor a equivocarme, que no hay un género en el Metal que mueva más fibras y emociones en las personas que el Doom.
Y una de las bandas que, sin duda alguna, libera más emociones es la que hoy nos ocupa, los ingleses My Dying Bride. Estos doomsters, nativos de Halifax, West Yorkshire, retornan este año con su décimo álbum de estudio, titulado “For Lies I Sire”, y el mismo representa un gran avance con respecto a su anterior “A Line Of Deathless Kings”.
Son varios los motivos por los cuáles este nuevo disco levanta en comparación a su álbum lanzado en el 2006, empezando por la adición de Katie Stone. Su llegada al grupo marca la vuelta de un elemento clásico en My Dying Bride, y qué se había perdido tras la marcha de Martin Powell a Cradle of Filth: el uso de los violines. Quiénes conocen a My Dying Bride, saben lo fundamental del violín en sus primeros años, y cómo el mismo ha sido el encargado, por decirlo así, de marcar ese aire de tristeza que les rodea. Pues bien, con Stone, el violín reaparece, y en la mayor parte de los casos, en muy buena forma. Su sonido se transforma de inmediato en esa angustia y desolación que casi siempre ha acompañado a My Dying Bride. Da gusto ver que el grupo no ha perdido la magia para utilizar tan particular instrumento, y el mismo les da un aire aún más de desesperación a la banda.
Ahora bien, ¿en que más radica que “For Lies I Sire” se pueda considerar mejor que “A Line Of Deathless Kings”? Debemos recordar que esto es Doom, y como tal, es muy pero muy difícil que podamos encontrar algo completamente original al interpretarlo. ¿Cuál es, entonces, el gancho que tiene “For Lies I Sire” que “A Line Of Deathless Kings” adolece?
Fácil: en las emociones que transmite el mismo. Las canciones de este nuevo disco están cargadas de elementos acústicos, teclados y violines que brindan una pauta melódica y melancólica al álbum, y las guitarras y la batería mantienen el patrón propio y lento del Doom. Cómo les digo, en esto no hay nada nuevo. Incluso, podríamos decir que hay patrones o estructuras musicales que se repiten a lo largo de “For Lies I Sire”.
Sin embargo, esta nueva producción está cargada de melancolía, de tristeza y pena. La voz de Aaron Stainthorpe es simplemente desgarradora, con un tono oscuro y doloroso. A lo largo de la hora que dura este disco, no encontrarás en su voz algo que denote alegría u optimismo, aún cuando no tengas idea de que puedan tratar las letras. Mucho menos encontrarás algo alegre en las notas de teclado u violín y de guitarra. Todos los instrumentos suenan dolidos, apesumbrados, y es ahí donde radica la magia de “For Lies I Sire”. El ambiente que se logra con cada uno de estos temas es sinceramente lúgubre y atormentado.
Es importante aclarar que, salvo ‘A Chapter Of Loathing’, la conocida influencia Death Metal de My Dying Bride es prácticamente nula. Ahí si, My Dying Bride le pone un poco más de potencia y velocidad, aunque las vocales de Stainthorpe son tiradas a un estilo carrasposo más chillón que de costumbre, qué no sale mal, pero que en mi humilde opinión como que le faltó un poco, hubiese preferido su acostumbrado estilo Death Metal en ese aspecto. Por otro lado, otro tema que se sale del patrón general del disco, y el cuál es, en mi humilde criterio, el más flojo del mismo, es ‘Bring Me Victory’. Este se asemeja más al estilo gótico actual de Paradise Lost, y de hecho las vocales me recuerdan muchísimo a Nick Holmes. Y para ser sincero, los últimos años de Paradise Lost no son precisamente su época favorita mía, y ver a My Dying Bride decantar un poco hacia ese estilo… pues… es para ponerse a pensar un poco. En definitiva, My Dying Bride se escucha mejor cuando la desolación y desconsuelo se hacen presentes.
Quitando ‘Bring Me Victory’, puedo decir que “For Lies I Sire” es un disco muy completo. Se aleja un poquito del My Dying Bride con referencias Death Metal, pero no lo hace de mala manera. Y aunque los patrones, estructuras, manejos vocales, líneas musicales, etc., pues tienden a ser en algo similares, las emociones qué el disco emana son demasiado fuertes para pasarle de largo. Y de cuando en cuando, los Bride son capaces de salirse del libreto, y hacer ciertos cambios de ritmo que son verdaderamente bienvenidos. Si no les parece, escuchen el cambio a los 4:29 de ‘Fall With Me’… a mi me pareció bárbaro.
My Dying Bride está de vuelta, y con un disco que representa un adelanto en su carrera, y que a la vez, le devuelve elementos característicos al grupo. Si estás dispuesto a engancharte con la tristeza y el desamparo, no dejes pasar este álbum. Recomendado.
Website: http://www.mydyingbride.org/
http://www.myspace.com/officialmydyingbride
Calificación: 89/100
Randall