La banda norteamericana Nachtmystium, cobró importancia a nivel underground con su album del 2006 Instinct: Decay. Y no solo la crítica puso sus ojos en ellos. Century Media casi de inmediato los notó también y al mismo tiempo comenzó el proceso de creación de lo que sería su más reciente disco.
Assassins: Black Meddle Pt.1, es –así de entrada– no solo el mejor album en toda la carrera de Nachtmystium, sino que muy probablemente será uno de los dos o tres mejores discos del año en el escenario del black metal mundial. La mente maestra detrás de este pequeño monstruo es Blake Judd, guitarrista y cantante del grupo, quien se molestó en hacer sentar detrás de los tarros a nada menos que Tony Laureano (con un currículum que incluye haber martillado los tambores de Nile, Angelcorpse, God Dethroned, Malevolent Creation, 1349, Belphegor, Dimmu Borgir..... alguien más?).
Assassins es un monumento a la reinvención del black metal, lo cual por supuesto encenderá ardores, devociones, odios, etc., etc. Por unas cuantas sencillas razones: el black metal es uno de los géneros más emocionalmente defendidos y refutados. Dimmu Borgir tocando en el Ozzfest, Darkthrone tocando literalmente lo que les da la gana, Cradle of Filth y sus estéticas de la oscuridad, lo erótico, lo teatral... son solo tres ejemplos de lo que un blackmetalero conservador llamaría de cualquier forma menos black metal. El género y sus acólitos más acérrimos simplemente le negaron el título de black –hace mucho tiempo– a toda aquella creación artística que no blasfeme, no promueva el nihilismo y la misantropía y que no grabe en un sótano abandonado con equipos de hace 20 años... con el sonido y sentimiento de hace 20 años. La palabra experimentación o innovación es mirada con mucha sospecha por la comunidad blackmetalera. Sobra decir que una posición tal, es tan dogmática y retrógrada como la de cualquier fanático religioso. ¿Por qué este discurso en medio de la reseña? Pues qué tal si consideramos que en este disco, se puede encontrar rock psicodélico, melodías de pura inspiración a la David Gilmour y hasta un solo de saxofón... ¿Para qué decir más?
Las influencias primigenias, las más primitivas de esta banda black apuntan a Burzum y Darkthrone, y todavía forman parte de la estructura. Pero Assassins viaja y utiliza sonidos que vieron la luz a final de los sesentas y principios de los setentas, el disco está impregnado de esencia psicodélica, por increíble que suene. La intro con un riff técnico repetitivo, son tremendos dos minutos con un riff en la retaguardia más propio de Led Zeppelin que de otra influencia metalera. La producción es perfecta para el sonido y Toni Laureano se luce. La primera joya viene con el track que titula al disco, y su coro demoledor, más que resaltado ya por lo crítica.
Riffs memorables en Ghosts of Grace, y un gran coro en Your True Enemy.
Pero las joyas de esta corona son tres. La suite en tripartita titulada Seasick, es un momento memorable en la historia del Black Metal. Que alguien no lo considere Black Metal, es una decisión totalmente diferente.
Part I: Drowned at Dusk, obsequia sonidos con sus raíces en la guitarra de David Gilmour, impresionante. Part II: Oceanborne, con el momento más osado que una banda extrema haya experimentado: el solo de saxofón de Bruce Lamont (miembro de la banda Yakuza). Y la final Part III: Silent Sunrise, con el regreso del coro de voces ásperas y gran peso.
Century Media no falló, tampoco Blake Judd, es ahora cuestión de tiempo para saber si este será en definitiva el disco Black Metal del año.
Websites: www.myspace.com/nachtmystium
Calificación: 98/100
Mauricio