En la pura cara me dio esta producción publicada por Nechochwen, banda norteamericana formada por un solo miembro y que suena como nada que haya escuchado hasta ahora. Aunque bueno, aclaremos este punto: una vez más, los elementos que lo constituyen son todos de dominio público, pero la forma en que han sido distribuidos y examinados, es totalmente novedosa.
La idea de explorar el legado de culturas antiguas a través de formas modernas de arte, no le es ajena a nuestra comunidad. Después de todo, llevamos años conociendo sobre leyendas europeas, egipcias o mesopotámicas a través de estas estridencias placenteras.
Pero es poco lo que hemos visto salir de Estados Unidos para alimentar al reino del black metal, y mucho menos, nos hemos topado con black metal inspirado por los ecos de las culturas nativas de ese país.
Bueno, sucede pues que Nechochwen ha decido tomar esa bandera. El nombre del grupo significa “el que camina solo” y su propuesta abarca –pero no se limita a– lo siguiente: Paisajes sonoros de corte doom melancólico, pero no depresivo, abundantísimos arreglos de guitarras acústicas y algunos instrumentos de viento rudimentarios, coros lentos de voces limpias y llenas de sentimiento que recuerdan al Kveldssanger de Ulver, y por los costados, la adición de guitarras eléctricas con una distorsión muy cruda, que a ratos comandan el aparato rítmico para entregarnos pasajes de pura furia técnica y metálica. ¡Vaya descripción! ¿Verdad?
El disco no oscila entre límites brutales y suaves, en realidad es tal vez en un 80% un álbum etéreo y casi instrumental. La producción logra el sonido más natural posible de las guitarras acústicas, y las voces se limitan a apenas embellecer la obra con pocas pero acertadas pinceladas.
Nechochwen roza el mundo del neo-folk, el paganismo, el black metal rítmico, y es el tipo de grupo que debe ser escuchado sólo cuando el ánimo es el propicio. Pensar en Agalloch, el ya mencionado Ulver, Wolves in the Throne Room y bandas de este corte no es nada descabellado al descubrir a Nechochwen. El mérito de su arte consiste en traer a la vida imágenes propias de un momento histórico más que perdido, borrado a sangre y fuego en las tierras del norte.
El álbum no brinda una experiencia colorida ni catártica, todo lo contrario, se concentra en flotar dentro de las resonancias más místicas, pintando la obra de muchos grises, y ocasionales cielos de atardecer que se desvanecen. Todas estas imágenes sabrán reconocerlas los aficionados al legado pagano, venga de donde venga.
Fans del metal sutil y de texturas delicadas, no dejen pasar por alto a Nechochwen.
Websites: www.myspace.com/nechochwenstronghold
Calificación: 90/100
Mauricio