Después de su éxito con DNB, Nevermore pasaría por ciertos cambios, principalmente la salida de Tim Calvert como segunda guitarra. Sin embargo, esto no frenaría al grupo sino que soltaría mas a Jeff Loomis en la parte compositiva del grupo. Su resultado es el Dead Heart in a Dead World.
El disco, antes que nada cuenta con el primer trabajo de producción del grupo junto a Andy Sneap. Esta reunión se volvería a dar con el TGE, y aquí queda demostrado lo que un trabajo de producción debe tener: fuerza, claridad en cada uno de los instrumentos y un sonido profesional. Por su parte, Loomis y cia. no dejan de cumplir con su parte del trato.
El arranque se da con la brutal “Narcosynthesis”, seguida por dos excelentes cortes como lo son “We disintegrate” y “Inside four walls”. La primera pieza lenta nos llega con “Evolution 169” y aunque es muy buena, no tiene la calidad de otras piezas dentro del disco. “The river dragon has come” es una pieza donde se demuestra el alto nivel al que había llegado el grupo en ese momento. Uno de los mejores cortes y Loomis hace solos por todo lo alto de esta pieza.
Cabe destacar el trabajo increíble de la sección rítmica de Van y Jim. Este dúo mantiene el pulso de las canciones con precisión y fuerza a pesar de la gran variedad de cambios en las canciones. “The Herat collector”, “Insignificant” y “Believe in nothing” son otras tres de las piezas lentas del disco y aunque la primera esta bien, las otras dos brindan esa atmósfera oscura y deprimente que le da a las canciones de Nevermore su estilo particular. El resto del disco embiste con precisión quirúrgica con temas como “Engines of Hate”, la pieza titulo y “The sound of silence”, esta ultima clásica pieza de Simon y Garfunkel. La letra es la misma pero la música es completamente diferente lo cual no la hace un cover sino (en este caso) una aplanadora.
En este disco, Nevermore, refina aun más su sonido encontrado con DNB y logra incorporar melodías vocales pegajosas con ritmos machacantes y solos virtuosos. Este grupo logro consolidar el nicho en que su sonido se encontraba y la verdad es que con este álbum lograban afianzar su posición dentro de la elite mundial. Warrel Dane logra crear algunas de sus mejores líneas vocales con este disco y su reputación como cantante subió varios escalones gracias a su genial interpretación y emoción. Un disco variado y excepcional sin duda alguna. Esta es otras de las creaciones que recomiendo obtener si andas detrás de algo de material de esta genial banda de Seattle.
Calificación: 88/100
Rob