La música parece ir por ciclos. Estilos musicales que una vez fueron reyes decayeron, pasaron por una época marginal y casi desaparecen, para luego retornar con más fuerza y energía. Ejemplo de lo anterior es el thrash metal. Nadie duda que el thrash fue amo y señor de la segunda mitad de los 80s hasta el ’92-’93. Luego, ante la necesidad de diversificar y brindar algo original, se fue segregando, y fueron apareciendo subgéneros que atrajeron el gusto de los escuchas: death, black, power, etc. Cada uno de estos con un período de dominio, pero que, aunque siguen presentes, han caído tan rápido cómo subieron.
Sin embargo, el thrash seguía allí, aunque no con el mismo poderío de años anteriores. Pero tal parece que el público quería volver, en cierto modo, a las raíces; y, cómo el fénix, el thrash metal resurge de las cenizas, posicionándose así en su sitio de gloria. Si será definitivo o no, está por verse, aunque este servidor cruza los dedos para que ese posible declive no ocurra… por lo menos no en los próximos 20 años. Así nos explicamos el porqué bandas de antaño vuelven por sus fueros a la hora de crear nuevos discos. Y a la vez, nos brindamos la posibilidad de escuchar a una nueva camada de grupos devotos de este género.
Una de estas nuevas bandas es Nocturnal. Provenientes de Alemania, estos cuatro músicos nos traen un disco llamado “Arrival of the Carnivore”.No sé engañen. A pesar de su portada, bastante siniestra y demoníaca; a pesar de la temática del grupo, dónde parece que el satanismo es su mayor fuente de inspiración; a pesar de los seudónimos de los integrantes, más apropiados para una banda de black metal, este disco es un ejemplo perfecto del resurgimiento del thrash metal que les comentaba al inicio.
El disco empieza con”Coven of Darkness”, una intro un tanto obscura, y con diferentes cambios de ritmos, que empieza a sumir al escucha en el frenesí que se desatará después. Le sigue “Temples of Sin”, dónde ya el grupo demuestra a lo que viene: la velocidad característica del thrash metal, y riffs machacones, que hacen al oyente mover su cabeza al compás de la música, algo que se mantendrá durante todo el disco. Es un buen tema, aunque tiene una sección al centro dónde la guitarra queda sola… ese segmento me parece largo, lo podrían haber recortado y definitivamente habría quedado mejor.
“Satanic Oath" no da descanso, entrando con un doble bombo y dando paso a un riff intenso, para luego darle un poco más de velocidad. “Preventive War” mantiene la receta, recordando en momentos a Destruction. Nos encontramos después con “Burn This Town”, una en una onda un poco más fiestera, tal vez por los coros, que nos remiten a la banda de Onkel Tom Angelripper, y a su final tipo Mötley Crüe. “War of spirits” vuelve al sonido que el grupo nos presentó al principio, aunque al rato se siente monótona, especialmente por el coro.
La siguiente canción es “Merciless Murder”, iniciando con un riff llamativo y una batería a medio tiempo, para nuevamente ponerle el acelerador, aunque sin olvidar ese medio tiempo del inicio, para dar un poco de matiz y descanso, y darle algo de variedad al asunto. Continúa “Nuclear Strike”, donde se mantiene el parámetro establecido para el disco, rápido y con peso. Podríamos decir lo mismo de “Victorious Night”. Cierra el disco “Awakening the Curse of Souls”, dónde se presenta una intro que baja un poco la velocidad y la intensidad, paradar paso a un medio tiempo donde se muestra versatilidad y melodía. Claro, no dejan de lado su fuerte, y aproximadamente a los 2 minutos y medio vuelven a acelerar, mientras que los riffs mantienen ese peso que ha sido constante durante los 33 minutos que dura esta producción.
Dos aspectos musicales que vale la pena mencionar: la vocalización de Mayhem, quién casi roza más bien cánones propios del black metal, aunque no se siente fuera de lugar. Además,hay momentos en que muestra patrones más característicos del thrash.Incluso, en ocasiones parece emular a Schmier de Destruction.Segundo: la falta de solos. No hay una canción en este disco que tenga un solo. ¿El motivo? Solo Nocturnal lo sabe. Pero, definitivamente, ese es un punto en contra, ya que es sabido que los solos son una de las mejores formas de ver la interpretación de los músicos.
Si está buscando un disco con contratiempos, partes lentas, complejidad en la composición, etc.; ni le de pelota a “Arrival of the Carnivore”. Este material tiene un solo propósito: mostrar que el thrash metal vive. Y que ese sonido clásico que dio tanto de que hablar a finales de los 80… ¡aún lo hace!
Calificación: 83/100
Randall