Firmados por nada menos que Candlelight Records, Pantheon I asalta a los desprevenidos con su bestia Worlds I Create, un disco del que se pueden hablar volúmenes enteros. Y no necesariamente por su calidad, sino por ser un símbolo muy elocuente del estado actual de la escena extrema originaria.
¿Es éste black metal noruego modernizado, evolucionado a partir de la semilla primigenia? ¿O es un arte que comienza a revitalizarse a partir de la retroalimentación de escenas extranjeras que hoy por hoy, son superiores?
Me inclino por la segunda opción, pero sin descartar cierto peso de la primera. Pantheon I, con su anterior disco The Wanderer and His Shadow, nos entregó un black metal filoso, sucio e insano, en la vena de 1349 (lo que no es de sorprender pues tres miembros de Pantheon I, también lo han sido de 1349), pero que en este 2009 vuelve refinado, con un tacto más cuidadoso en términos de producción y una propuesta compositiva más rica en elementos antes desconocidos para la banda, como instrumentos clásicos de cuerda (cello en específico).
Todo comienza muy claro desde la inicial y poderosa Myself Above All, un himno de riffs ennegrecidos hasta el hueso y totalmente melódicos, arropados por una tormenta de blast beats que sin embargo, no es molesta.
La adición de tristes melodías del ya mencionado cello, que a menudo se intercalan en el caos a lo largo de todo el álbum, le da un cierto aire sinfónico aunque poco acentuado. La brutalidad constante de la batería, que nos receta con tempestades inagotables de blast beats (Serpent Christ) y tiempos rápidos a doble bombo (Defile the Trinity), mantienen la crudeza siempre presente. Momentos menos impactantes pero igual de intensos aparecen en Bannlyst, tal vez el himno de más enganche.
Pero lo que hace a este disco sobresalir es su notable mezcla de influencias (escuelas sueca y francesa de metal negro), sobre una base de black metal noruego underground tradicional, ¡tremenda descripción!
Además, el álbum está cruzado de arriba abajo por riffs melódicos pero certeros, de una claridad altísima y de mucha calidad.
Con la crudeza de una banda sueca de black, y la poca ortodoxia compositiva de una banda francesa, Pantheon I logró consumar una obra llamativa, aunque no muy original la verdad, que los aleja de su sonido previo y los lleva por un camino que debería seguir siendo explorado. Buen álbum de black metal, muy pero muy disfrutable.
Websites: www.pantheon-i.com
www.myspace.com/pantheoni
Calificación: 70/100
Mauricio