Hablando de la historia de Phenomena, dice Merv Spence en el folleto del box set “The Complete Works”: “Desde el debut de Phenomena en 1985 con Bronze Records, parece que había una especie de karma interno que detenía su progreso y quién sabe, tendría algo que ver con el tema controversial de las letras? O era simplemente que el proyecto había descubierto algo que no se podía explicar? Su lanzamiento al mercado fue recibido con excelentes críticas, pero nunca alcanzó su verdadero potencial debido a problemas con Bronze...”.
Problemas con la disquera... hemos escuchado esa triste historia montones de veces y Phenomena nos presenta el clásico caso de un proyecto que no alcanza la fama por culpa de un mercadeo deficiente. El resto de los elementos estaba ahí: excelentes músicos, elaboradas composiciones, un estilo acorde con la radio de la época... pero faltaba esa importante parte que provee el soporte económico a lo artístico.
Bueno, enfoquémonos en lo que nos corresponde, la música. Phenomena nació en Inglaterra en 1982 cuando Mel Galley, Merv Spence, Richard Bailey y Steve Bray empezaron a ensayar juntos en el estudio Old Smithy, localizado en Worcester. Gracias a los contactos de los productores Tom Galley y Wilfried F. Rimensberger, Phenomena terminó grabando su primer disco con algunos de los músicos más importantes del rock de inicios de los ochentas, entre ellos Glenn Hughes, Cozy Powell, Ted McKenna y Don Airey. La música de Phenomena es un cruce entre el rock pesado de Deep Purple y Whitesnake con el dramatismo de Queen y Styx. Todos los temas tienen un fuerte protagonismo de los teclados y la versátil voz de Hughes se encarga de redondear el sonido épico y misterioso con el que la banda nos narra una historia llena de macabros elementos paranormales.
La dramática “Kiss Of Fire” da inicio al disco y lo primero que resalta es Glenn Hughes... qué buena voz tiene este señor; potente y expresiva como pocas. Los teclados acompañan a Hughes con melodías dignas de una película de terror mientras las guitarras en el fondo marcan un ritmo clásico del melodic rock. “Still The Night” acelera a ritmo de hard rock (parece salida del catálogo de Whitesnake), mientras que “Dance With The Devil” tiene alegres partes de violín y teclado que contrastan con una lírica bastante oscura.
La vena misteriosa de Phenomena continúa con “Phoenix Rising”, la cuál baja las revoluciones y nos recuerda a Styx por su simpleza, el épico coro y la prominencia de los teclados. Con “Believe” y “Who’s Watching You” volvemos al hard rock sabroso que dominó los ochentas; la primera tiene un coro fantástico que te va a poner a cantar: “Believe, I am salvation...”.
Nos acercamos al final y tenemos “Hell On Wings”, canción que de fijo le puso los pelos de punta a más de uno en los ochentas con ese inicio que dice: “Behold the king of darkness now / The keeper of eternal flame / The reaper’s out collecting souls / The damned forever cry in vain. / Hell on wings / Heaven afire...”. “Twilight Zone” es un corte hard rockero bien pegajoso y para cerrar está la corta instrumental “Phenomena”.
Como dato adicional, la versión de este disco que viene en el “The Complete Works” trae cinco temas adicionales: tres ensayos grabados en 1982, una fantástica regrabación de “Still The Night” y finalmente “Karma”, un tema nuevo de las sesiones de grabación del cuarto álbum de Phenomena, el cuál vio la luz en el 2006 (curiosamente sin esta canción).
“Phenomena I” es el menos conocido de la discografía de Phenomena pero es el mejor material que han sacado. Después de este disco Phenomena cambiaría a un rock más comercial y vendería mucho más copias, pero sería incapaz de reproducir la majestuosidad de su primer trabajo. “Phenomena I” es un disco de culto que merece un lugar de privilegio en la colección de cualquier hard rockero.
Website: http://www.myspace.com/tomgalleysphenomena
Calificación: 95/100
Esteban R.