Rage es una de las bandas alemanas de Metal más longevas del mundo, con una de las legiones más fieles de seguidores, por lo cuales el grupo se ha mantenido en carretera, y con una de las discografías más extensas, 16 álbumes. Sin embargo nunca en su carrera había llegado a descollar como hubiera querido su líder Peavy Wagner ya que, a pesar de contar con discos muy buenos, hubo otros bastante flojos.
Otro de sus males fue la parte interpretativa ya que aunque Peavey escibía buenas canciones muchas veces los músicos se quedaba cortos a la hora de ponerlas en práctica y también por el hecho de que regularmente cambiaban los mismos, lo que hacía que el grupo fuera bastante inestable. No fue sino hasta que en el 2001 llegaron a sus filas el guitarista ruso, Victor Smolski y el baterista estadounidense, Mike Terrana, que Rage alcanzó el nivel que Wagner buscaba.
Soundchaser es la el final de la trilogía que comenzó con la llegada de estos dos virtuosos en el disco Welcome To The Other Side en el 2001 y con el cual comenzó la historia de este personaje cibernético llamado The Soundchaser y que llega a su conclusión en este disco.
Este álbum es una pieza magistral en el que se combinan a la perfección el Classic, Speed, Power y Heavy Metal moderno, en composiciones magistrales. Arreglos impresionantes y canciones de una composición e interpretación exquisita, son la temática predominante en el disco, donde los riffs y las líneas melódicas de la guitarra son fundamentales, ya que Smolski utiliza sin ningún temor las influencias de su formación Clásica, los cambios de eléctrica a acústica y solos que demuestra porque es uno de los Guitar Hero del nuevo siglo.
Con su incorporación Rage no solo ganó en la parte interpretativa y compositiva, también lo hizo en la contundencia de su sonido, y además de eso en la parte de arreglos en la que Smolski nuevamente se luce, haciéndo un trabajo realmente profesional y demostrando su gran capacidad en lo que a la orquesta se refiere. Las mezclas están perfectamente logradas, lo que le da al disco un balance perfecto.
Como en todo disco hay canciones que sobresalen sobre otras, como es el caso de la agresiva War Of Worlds, precedida por la fenomenal intro Orgy Of Destruction, la excelente título Soundchaser, Defenders Of The Ancient Life con uno de los mejores coros, Human Metal, que de pasó es la que más me gusta, por su increíble coro y sus riffs, el medio tiempo Wake The Nightmares a dúo con Andi Deris (Helloween) y el bonus French Bourée, composición original de Johann Sebastian Bach, con arreglos de Smolski y letra de Peavy.
Rage no solo ha logrado sobrevivir a la prueba del tiempo, sino también ha logrado reinventarse así mismo y mantenerse con un sonido fresco y actualizado. Además, se gana el título de supergrupo con la incorporación de estos virtuosos, y lograr discos que llevan el sello de clásicos del metal moderno, sin dejar de ser el mismo Rage que inició su camino hace 22 años.
Calificación: 99/100
Paul