La banda danesa Royal Hunt se formó a inicios de los noventas por el bajista Steen Mogensen y el talentoso tecladista Andre Andersen. Sacaron su primer disco en 1993 con el título “Land Of Broken Hearts”, y desde entonces Royal Hunt ha tenido varios discos interesantes, sólidos, pero nunca espectaculares. “The Mission” salió al mercado en el año 2001 y marca un cambio bastante importante en el estilo de la banda. Una de las principales razones por las cuales Royal Hunt no se ha convertido en una banda muy conocida es que la disquera y ellos mismos insisten en denominar su música como metal progresivo, comparándolos con bandas como Dream Theater y Symphony X, cuando su música tiene más en común con bandas de hard rock y heavy metal tradicional.
Como mencioné anteriormente, “The Mission” marca un cambio importante en el estilo de la banda. En sus discos previos aparecían ciertos toques progresivos que no aportan gran cosa a sus composiciones, mientras que en este trabajo buscan temas más simples en su estructura, pero a la vez cargados de diferentes elementos que llaman la atención y hacen que este disco sea bastante más interesante que los anteriores. Así, “The Mission” es un disco muy bien elaborado y producido, heavy metal de alta calidad con fuertes influencias electrónicas y tintes neoclásicos. La banda estaba formada por Andre Andersen en los teclados, Steen Mogensen en el bajo, John West en las vocales y Jacob Kjaer en la guitarra. Como músicos invitados aparecen Kenneth Olsen y Kim Johanneson en la batería, Maria McTurk y Kenny Lubcke en los coros.
“The Mission” es un disco conceptual basado en “The Martian Chronicles” de Ray Bradbury. Cada canción cuenta parte de la historia, y los elementos electrónicos ayudan a darle ese ambiente espacial y de ciencia ficción a la música. “Take Off” nos mete en la historia con los sonidos propios de una expedición a punto de iniciar, lo que nos lleva a “The Mission”, que tiene una introducción excelente; aparece una batería electrónica marcando el ritmo, entra el bajo, seguido de la guitarra y finalmente el teclado. El tema es puro hard rock con diferentes elementos electrónicos y las clásicas armonías vocales de Royal Hunt en el coro.
“Exit Gravity” es una instrumental corta que sirve como introducción para “Surrender”, cuyo inicio es una excelente melodía de heavy metal neoclásico entre la guitarra y el teclado, lo que da paso a un riff y un coro muy pegajosos. “Clean Sweep” es otro tema corto, en este caso con armonías en las vocales y un hermoso solo de teclado. “Judgement Day” es una semi balada melancólica y sombría, donde destaca el trabajo del bajo y la voz de John West, que me recuerda a ratos a Ray Alder, solo que con menos potencia y expresividad. El señor West por cierto era el vocalista de la banda Artension.
“Metamorphosis” es una melodía de piano donde Andersen nos recuerda que es un pianista clásico de primera. Además, contrasta muy bien con “World Wide War”, que es el tema más pesado del disco. El riff es excelente y tiene varias secciones electrónicas que mantienen el interés. “Dreamline” es otra introducción instrumental con la guitarra, seguida por “Out Of Reach”, que es un medio tiempo algo flojo, nada especial.
Para finalizar, “Fourth Dimension” es una instrumental donde Jacob y Andre se lucen en los intercambios de guitarra y teclado, todo un despliegue de virtuosismo de parte de ambos. “Days Of No Trust” es una balada simple y sencillamente genial, cargada de sentimiento y melancolía. El coro es de antología ... “If I`m closing my eyes to remember the day / when the wind ofeternity took you away / Many colors of pain in my heart - I can see, it’s all coming back to me / As the merciless sun melts the rest of the night, chasing vision of you through the ocean of light / slowly passing me by, turning wishes to dust – I’m living the days of no trust” ... genial, lo mejor del disco. “Total Recall” cierra con un riff rápido y pesado, nada especial.
No me queda ninguna duda que “The Mission” es el mejor disco de Royal Hunt. Finalmente se olvidaron de tratar de sonar progresivo y lograron un disco agradable y pegajoso, que puede gustarle más a los fanáticos del metal más tradicional. Es una decepción para los que esperaban otro “Paradox”, los demás nos encontramos con un disco interesante y que vale la pena escuchar. No es nada revolucionario, pero complace a los que nos gusta el heavy metal cargado de teclados y algunas influencias neoclásicas y electrónicas.
Calificación: 85/100
Esteban R