Se especulaba que Septic Flesh no regresaría al estudio después del que fue hasta la fecha su álbum mas completo Sumerian Demons, pero el conjunto griego se reunió el año pasado para el Metal Healing Festival realizado en su país de origen, las cosas salieron tan bien que después de un lustro la banda liderada por los hermanos Antoniou se ha juntado para trabajar en un nuevo material discográfico que compila su extensa experiencia y habilidad musical.
Este disco tiene un enfoque muy preciso y expone las cualidades y técnicas que sus músicos han adquirido a lo largo de 18 años de carrera, prueba de esto es como Chris Antoniou demuestra toda su sabiduría clásica respaldada por la orquesta filarmónica de Praga (80 músicos y un coro de 32 personas) para recrear unas orquestaciones que embelecen su música con una ambientación hermosa y fúnebre a la vez.
“Babel’s Gate” es un ejemplo de esto, con esta corta pieza de 3 minutos el conjunto logra demostrar su maldad y locura perfectamente planeada para que vibre tu ser, un tema increíblemente completo que explora un lado experimental, que enriquece la violencia de la composición.
Me gustaría aclarar que la decisión incluir esta orquesta es acertada puesto que no se adueña de la música sino que se basa en arreglos y ambientaciones que la hacen mucho bien el sonido, axial que los antiguos seguidores se sentirán satisfechos con la buena cantidad de death metal y asombrados por la musicalidad increíble que aporta la orquesta.
Este acercamiento de ninguna manera opaca o reduce la brutalidad del asalto de Septic Flesh, recordamos el sonido violento de los primeros discos como Esoptron o The Ophidian Wheel, hay riffs que parecen muy familiares pero a la vez únicos como en “Lovecraft’s Death” que abre a la perfección el disco con un ritmo galopante y bestial, sin perder la perspectiva melódica que adoptaron tempranamente en su carrera, es decir este nuevo material apropiadamente nombrado Communion conjunta y funde a la perfección todo el territorio musical que la banda ha explorado durante su trayectoria.
Solo ha habido un cambio en la nueva alineación y es el baterista Fotis Benardo que no solo remplaza adecuadamente a Akis Kapranos sino que aporta mucho al sonido con una estilo muy preciso y poderoso detrás del drumkit, en el track “Sangreal” su exactitud en los beats es digna de elogios y aporta agresividad que se guía a la perfección por la velocidad del strum en los riffs y en la línea de bajo.
La voz de Spiros brinda una dirección muy despiadada con un estilo muy gutural y growls que vienen del diafragma, como se escucha en “We The Gods” que permite al vocalista mostrar la potencia y la calidad de su técnica. También asombra las cualidades que tiene para el canto melódico que acompaña a varia de las composiciones más melódicas y suaves del CD como “Annubis” y “Sunlight Mooonlight” que le añaden ese talante armonioso al álbum.
También vemos como el grupo por primera vez compone un tema con letras en su idioma, “Persepolis” es un tema suave y reflexivo que cuenta una historia bélica, perfectamente acoplada con la música, que parece salida de película, otra gran canción.
Para el ultimo tema “Narcissus” Sotiris y Spiros hacen un dueto de voz limpia, gutural impresionante, con un ritmo death que a veces roza el Black como el algunos otros temas del álbum, este track cierra el disco de manera apropiada y memorable.
Con Communion, Septic Flesh se abre nuevos escenarios y oportunidades que no tuvo a pesar de una trayectoria tan larga, puesto que a pesar de tener una base de fans muy leal nunca poseyó demasiada relevancia dentro del gusto del publico, fácilmente puedo ver esfumarse esta perspectiva cuando el disco llega a las manos de la gente, puesto que es un disco completo en todos los sentidos con música elegante y soberbia que nadie puede criticar, riffs y ritmos memorables que tendrás dentro de tu cabeza por un buen rato y una propuesta diferente y original que hace de este unos de los mejores releases del 2008.
Website : www.septicflesh.net
Calificación: 95/100
Beto L.