Esta nueva ola de grupos ‘melodic rock’ ‘hard rock’ y AOR nos da la oportunidad de escuchar grandes intérpretes con una tendencia realmente cautivadora.
Los ingleses de Shy son uno de ellos, a pesar de ser ya veteranos en el ambiente (su fundación data de 1983!!) este su nuevo álbum ‘Sunset & Vine’ viene a confirmar esta afirmación.
En lo personal me encanta esta modalidad ya que son grupos con una gran sentido de la melodía y mucho ‘feeling’, sus temas tienen una enorme riqueza rítmica, coros memorables y en fin, un sin número de recursos que son un deleite al oído.
Shy reúne todos estos conceptos y nos regala un exquisito disco que no te va a aburrir (claro obviamente si eres seguidor de esta onda) porque posee un sonido impecable y composiciones de gran factura como el mismo tema inicial ‘High time’ con unos hermosos arreglos de guitarra acústica y coros muy pegadizos.
El disco sigue en la misma línea con ‘Open your heart’ donde acá quien se lleva el aplauso es el guitarrista Ian Richardson y Steve Harris, quienes nos obsequian un gran solo en el intermedio de la misma y con el que demuestran su gran dominio en ese campo.
‘Soul searchin’ es más emocionante por su mayor velocidad, de nuevo excelentes coros y también la guitarra acompañando estos coros con un gran solo, me encanta este tema, definitivamente de mis favoritos del disco.
‘Where is the love’ es más tranquilo, es una semi-balada con una letra que trata de amores y desamores (no voy a tocar ese tema) es de los temas más extensos del disco y me parece que por esta razón se vuelve algo tedioso y repetitivo.
‘You could be dreaming’ es un tema medio-tempo y con una más que sorprendente vocalización por parte de Tony Mills, ‘Don’t jump the gun’ conserva la misma estructura de la anterior, una vez más excelente trabajo en guitarra tanto en la parte rítmica como en el solo y los acordes en acústica y coros estupendos, mucho feeling, un gran tema, otro de mis favoritos sin duda.
En ‘First love’ vuelven a la carga con más velocidad e impacto, un riff galopante y ¿adivinen qué? Sí, de nuevo un gran solo en el interludio por parte de el guitarrista que me tiene sorprendido con su feeling y de nuevo coros de gran factura.
Llegamos a el tema más extenso de todo el álbum, me refiero a ‘I’ll be home tonight’ donde vuelven a bajar la intensidad a medio-tempo, pero esta vez el matiz es muy acertado, no nos abandonan los coros acá tampoco aunque algo más suaves, de hecho pasan a un segundo plano, ya que las guitarras acústicas acá son las que se roban el show y por supuesto el solo, (estos guitarristas me han demostrado que sabe hacer grandes solos, ya que cada uno de los temas poseen uno de exquisita calidad)
‘Walk through the Fire’ igual, no cambia mucho la situación acá en general un tema que continúa con la línea de los 3 o 4 anteriores, al igual que con el tema final ‘Slowly’ en donde cabe destacar de nuevo el gran trabajo vocal donde sube algo más la voz dándole un poder y fuerza al tema.
En fin, gran disco para los amantes del ‘AOR’ y definitivamente de los mejores que tendremos este año 2005, claro la competencia en esta modalidad es simplemente feroz, ya que tenemos una oferta gigantesca de grupos de altísima calidad en esta onda.
Calificación: 90/100
Gilbert