Shy es una banda inglesa de Melodic Rock-AOR que tienen en su haber más de 25 años de carrera, su primer disco data de 1983 y se titula Once Bitten Twice Shy (mucho antes de Great White). Para aquellos que no estén muy empapados de este asunto del AOR, si les nombro a su cantante, Tony Mills, puede que ya sepan por donde va el asunto, pero si aun no lo relacionan con algo conocido, él es el vocalista actual de la banda noruega TNT y reemplazo de Tony Harnell. Por otro lado, este álbum marca el regreso de Mills a Shy, después de 12 años de ausencia.
Unfinished Business vino a ser el octavo disco en estudio de esta agrupación y con la cual el grupo se estableció completamente como una banda de AOR, ya que en sus trabajos de los 90, se mezclaba esta tendencia con el Hard Rock ochentero. Aquí no se deja por completo esa variedad, pero el grupo se enfoca en temas más melódicos y sentimentales, tan propios del AOR de bandas como Journey; marcadísima influencia en este disco.
Skydiving es la muestra más cara de esto, cualquier parecido con Don’t Stop Believin’ no es coincidencia, ese contratiempo de la batería es básicamente el mismo utilizado en ese clásico de Schon y cía. Pero eso no le quita nada a la canción, una joya del AOR moderno y que si hubiese salido 15 ó 20 años atrás hubiera sido un éxito indiscutible de las listas de popularidad. Su grandiosa melodía hará que tararees la canción por horas junto a su coro: “Sky diving / Nothing more to sole surviving / We keep on driving into the night / Sky diving / Just biding time and not deciding / We keep on falling”
Change Of Direction no se queda atrás, si bien tarda un poco en arrancar, apenas entra la acaramelada voz de Mills, te identificas con el tema, algo más melancólico que la de inicio, pero con otro gran coro, pero lo que destaca es su gran solo, Steve Harris (ninguna relación con el bajista de Iron Maiden) tiene una calidez en su sonido como solo los grandes saben hacerlo. Breakaway es una más tirada al estilo de TNT, muy ágil, casi Hard Rock, pero manteniendo la delicadeza del AOR. Acá escuchamos a Mills con un timbre muy similar al de Harnell, lo que le da la razón a LeTekro del porque fue él el escogido.
La primera balada, Mary-Anne, tiene un aire a Jefferson Starship de canciones como Sara, con toda la melosidad posible para una canción dedicada a una mujer, toda una oda al sentimentalismo. Especial para esos momentos… Communicate es otra de las buenas del disco, buen peso, gran coro, que en la voz de Tony son geniales y con un trabajo encomiable en la guitarra, donde Harris de nuevo se luce con sus deliciosas melodías. Heaven Tonight es otra que retoma esa línea AOR en su vena más pura, con esa influencia de Journey, otra buena pieza que sin tener un coro enganchador como las anteriores, hace que sea su melodía logre mantenerte atado al disco.
Whole Lotta Feelings es otra obra de arte, al igual que Skydiving, es una canción que te atrapa desde el principio. Esta pieza nos remite al trabajo del canadiense Bryan Adams de canciones como Run To You. Acá Shy demuestra que puede hacer canciones de mucha fuerza, sin que su estilo sufra peligro alguno, su exquisita melodía que se acompaña de un excelente trabajo de Bob Richards, quien es uno de los puntos clave del sonido de Shy a la hora de darle energía extra a cada tema.
Storyline es la segunda balada y acá tenemos influencia de Whitesnake, algo para lo que Coverdale era un maestro. Un extenso tema de poco más de siete minutos, que nunca pierde su fuerza, gracias a la magistral y sentimental interpretación de Mills, que junto al solo de Harris te dejarán con un nudo en la garganta; otra que en los 80’s hubiera sido un éxito garantizado. Can’t Stop Loving You es una más rockera que ayuda a levantar el disco y que de paso le da un balance muy bueno entre las baladas y los medios tiempos. Melódica y enganchadora, algo que abunda en este disco y aquí no es la excepción, aunque es una de las más comerciales, por su estilo tan pop, en especial por su coro: “I know the truth, I Cant’s Stop Loving You”, pero que no podrás evitar repetir.
Y para cerrar llega No Other Way, una extensa pieza de casi ocho minutos que nos remata con una preciosa línea melódica, ambientada estupendamente por los teclados, como ha sido por todo el disco, donde podemos escuchar guiños de Fleetwood Mac. Una pieza que cuenta con un coro muy bien logrado, otro solo para la posteridad de Harris, impecable vocalización de Mills, en fin un tema que resume perfectamente todo lo que encontramos a lo largo de los casi 60 minutos de magnífica música aquí registrados. Si te gusta el AOR de la década de los 80’s, este es otro disco que no puedes dejar de escuchar y tener, indispensable para cualquier amante del género.
Website: http://www.shyonline.co.uk/
Calificación: 98/100
Paul