Para que un disco se convierta en un clásico que marca época tienen que darse varios factores: obviamente la calidad de la música y la composición es básica, pero también lo es la promoción y la época en la salen al mercado. Lo digo porque conozco de muchos discos realmente buenos que pasaron sin pena ni gloria debido a la escasa promoción de sus disqueras o simplemente cayeron “fuera de tiempo”.
También conozco otros que son elevados a pedestales gloriosos siendo una absoluta porquería, pero gozaron del beneplácitos de los medios, como es el caso de Nirvana o The Ramones. Sin embargo el disco que nos atiende en estos momentos cumple con los tres requisitos antes expuestos. La composición de las letras y la música es inigualable, la producción de Michael Wagner es, como siempre, espectacular. El tiempo en que salió 1991 era el exacto y la compañía disquera se gastó un fajo de plata dándole promoción.
El sólo hecho de pasar a la historia como el primer disco de heavy metal en entrar al número 1 de los 200 discos más vendidos de la revista Billboard, nos puede dar una idea de lo expuesto. Skid Row en ese año logró salirse del saco del montón y se sacó de la manga este discazo llamado Salve To The Grind.
El disco inicia con el ya clásico tema Monkey Bussiness, tema que comienza suave para luego subir de tono y convertirse en una metralla. Sebastian Bach hace alarde de una de las voces más potentes del heavy, lamentablemente sí creo que ha sido muy menospreciado. Pero si Monkey Bussiness es una metralla, el tema título es una bazúca. Slave To The Grind, sin temor a equivocarme, está más cerca al trash que al glam o al hard rock. Un verdadero himno que identifica inmediatamente ese rock crudo de los Skids.
The Thread es una muy buena canción donde la banda se luce en sus coros y una línea de guitarras sobresaliente. Este es un disco realmente pesado para el tipo de música interpretada por Skid Row, pero lo curioso es que en él se incluyen tres “power ballads” increíblemente buenas, Quicksand Jesus, In A Darkened Room y mi favorita, Wasted Time. De destacar la letra de las tres canciones, con un mensaje y sentido lírico únicos.
Y en el medio de ello lo que tenemos son canciones asombrosas como Riot Act, Mudkicker y Creepshow. Además de Psycho Love, que es la que menos disfruto. En resumen, este es un clásico que no puede faltar en ninguna colección. Si querés ver a los Skids en acción, pulsa acá para ver su interpretación de Monkey Bussiness.
http://www.youtube.com/watch?v=8LeJlpocIT4
Calificación: 100/100
Federico