Este es el tercer esfuerzo musical de la banda sueca Skyfire después del disco “Mind Revolution” del año 2003 y de haber pasado por la disquera Holandesa Hammerheart Records que se transformó en Karmageddon Media hace un par de años y por esa razón algunas de sus agrupaciones decidieron optar por conseguir un nuevo contrato discográfico con otros sellos, tal es el caso de Skyfire ahora con el sello español Arise Records.
Al terminar la tercera pieza de este disco, una manifiesta deducción es que la banda se ha superado con respecto a lo que venían realizando, tanto en el aspecto compositivo, en lo referente a los arreglos y estructuras, como en la producción de Andy La Rocque que definitivamente está mucho mejor enfocada en esta ocasión, gracias también a la madurez que ha alcanzado la banda y por supuesto eso ayuda mucho al desenlace final del sonido.
La dirección de la banda en realidad no ha cambiado en nada en el sentido de que no han introducido nuevas influencias a su música, más bien se nota que la intención es llevar su estilo al nivel más alto posible; la evolución de la banda pretende alcanzar un sonido más propio antes de intentar experimentar o innovar y realmente lo están logrando pues este álbum es el mejor de su corta carrera y denota que todavía nos pueden regalar mejores obras que esta.
El Metal en Skyfire es una fusión de formas y estilos ya ampliamente explotados dentro del Metal melódico sueco con claras alusiones al melodic-death y thrash/death, involucrando a la vez aspectos más progresivos y sinfónicos. En este apartado la relación con la música de Children of Bodom no es extraña; se nota que esta gente es una influencia palpable para estos suecos al igual que para la gran mayoría de bandas escandinavas que buscan un trato más armónico del lenguaje musical para sus acelerados y frenéticos patrones de riffs thrashicos.
Se puede resaltar que la perspectiva musical que pretenden abordar en esta oportunidad es mucho más reflexiva y sensata, suprimiendo lo caótico e irregular de sus previos trabajos; esto es un alivio pues le da a la banda la posibilidad de desarrollar más la instrumentación sobre las bases de polifonías entre las guitarras y el teclado. Incuestionablemente el sonido de esta agrupación está construido sobre pilares melódicos que se comunican de buena manera con los tempos, mucho más variados en esta ocasión, con cantidad de cambios inesperados y momentos realmente memorables que forman un todo arquitectónico muy bien adornado y diseñado.
El Spectral cuenta sin duda con algunas de las mejores melodías del pasado año; a lo largo de todo el disco los motivos melódicos se entrelazan y se suceden continuamente, se crean texturas de excelente lirismo y los teclados dirigen los pasajes más progresivos como en Conjuring the Thoughts (una de las mejores piezas de inicio que he escuchado últimamente con un genial cambio a la mitad que la transforma casi en otra canción, para luego regresar al motivo principal), Effusion of Strenght o Shivering Shade que a su vez todas poseen poderosos riffs de marcado sonido Goteborg.
La más floja de todo el álbum es Void of Hope que no tiene nada en especial y definitivamente esta sobrando; otra que suena bastante forzada es A Dead Mans Race aunque tiene uno de los leads más emocionantes de toda la obra. La pieza cierre evoca muy bien su título y expone su idea con un manejo de armonías de teclado a lo Black sinfónico, bastante apropiado y de conformidad con lo oscuro y desconocido.
Los que menos destacan son el vocalista y el baterista; el primero tiene una voz adecuada para este estilo sin embargo no es algo excepcional en lo absoluto, es más bien demasiado predecible, plana y por lo tanto tiende al aburrimiento; el segundo por su parte crea algunas buenas impresiones y cuenta con cierta dosis de originalidad pero no lo suficiente como para lograr un punto alto en esta producción.
Una obra bien hilvanada, con la suficiente fluidez y acertado manejo de los movimientos, que a pesar de su variabilidad de estilos, logra que el mensaje en general no se pierda y sea por tanto homogéneo sin salirse abrupta o estrepitosamente del contorno y el esquema planteado.
Calificación: 82/100
Salvador |