Después de 30 años de una exitosa y variada carrera musical, “Nowhere Land” se convierte en el primer disco como solista de la leyenda del rock melódico Mike Slamer. Este músico británico empezó su carrera en 1976 con City Boy, banda que tuvo limitado éxito en Europa y se deshizo en el 81. En 1983 Mike ya vivía en Estados Unidos y había formado Streets junto con el ex-Kansas Steve Walsh. Después de un par de discos exitosos, Walsh regresó a Kansas y Slamer comenzó a trabajar como músico de sesión y productor para artistas como Fiona, Hardline, House Of Lords y Warrant entre otros. Aparte de grabar canciones para películas y series de televisión, Slamer se involucraría también con Steelhouse Lane y Seventh Key, aumentando cada vez más su popularidad en este interesante mundo del rock melódico.
“Nowhere Land” es un disco donde queda patente la vasta experiencia de Slamer en el campo del rock. Desde el meloso AOR hasta la complejidad del progresivo, Mike nos regala un conjunto de canciones diseñadas para satisfacer gran variedad de gustos e incluso para sorprender a más de uno. Las vocales de Terry Brock son el complemento perfecto para los elaborados riffs y diferentes ritmos, modelando con pericia su voz entre los rangos que le son requeridos, pero sin opacar las estrellas del disco que son las guitarras y los teclados de Mike.
Las sorpresas arrancan desde el inicio con el tema título “Nowhere Land”. Los que esperaban un arranque suave se quedan con las ganas y reciben más bien una poderosa melodía de guitarra y teclado que cruza la barrera del rock melódico y coquetea con el metal progresivo. Las cosas se “normalizan” con la hermosa balada “Strength To Carry On”, sobre todo por ese sentimental coro que dice... “Then you took my hand / You gave me hope when I had none / You touched my soul / You gave me strength... strength to carry on”. Los riffs y los solos de Slamer en este par de temas son una belleza y reflejan lo que será el resto del disco... sentimental o agresivo según lo amerite la melodía, pero siempre con una elegancia intachable. En ese aspecto debo decir que el estilo de Mike me hace pensar en un Neal Schon o un Steve Lukather, solo que con elementos algo más pirotécnicos.
“Not In Love” vuelve a la onda progresiva pero sobre un ritmo más clásico del hard rock en las estrofas y un coro a puro AOR; y hablando de AOR, a continuación aparece la sentimental “Come To Me”, tema que perfectamente podría ser de Toto y trae otro de esos monumentales coros que se te quedan grabados desde la primera escucha... “My heart is racing inside of me / My thoughts are chasing more than a memory / In this moment, it’s meant to be / So come to me, oh come to me”. “Higher Ground” y “Jaded” son temas algo más sencillos que sus antecesores pero tienen el atractivo de ser muy pegajosos, mientras que “Beyond The Pale” y “Runaway” son temas suaves cargados de melancolía.
“Audio Illusion” y “Perfect Circle” son lo más flojito del disco, no porque sean del todo malos, sino porque comparados con el resto del material suenan... corrientes. Por otra parte, el cierre nos presenta la excelente y agresiva “Superstar”, muy en la onda del tema de apertura por su velocidad y riffs progresivos.
Ojalá este esfuerzo solista de Mike Slamer no se quede en solamente un disco, ya que este “Nowhere Land” es excelente. La variedad musical que presenta hace que sea recomendable tanto para los fanáticos del rock melódico como para los metaleros que disfrutan algo más liviano de vez en cuando. Los que han escuchado antes a Slamer conocen su calidad y saben que este disco es una valiosa adición a cualquier biblioteca musical; los que no lo conocen, este es un gran lugar para comenzar.
Para más información: http://mikeslamer.ke0.eu/
Calificación: 90/100
Esteban R