Después del hito llamado Reign in Blood que engendraron en 1986, los reyes del Thrash, Slayer, decidieron dar un pequeño giro a su música, creando así otro monstruo de disco llamado South of Heaven. Para este su cuarto disco en estudio tomaron varios caminos musicales nuevos, logrando así alcanzar un sonido totalmente diferente al del Reign in Blood, pero sin perder la esencia del grupo.
El primer y más notorio cambio es la velocidad de las canciones. Le bajaron totalmente la velocidad al tiempo de las canciones, para dar cabida a riffs mucho más oscuros y diabólicos, que crean atmósferas tan tenebrosas y espeluznantes como el mismo infierno. La atmósfera ya no es tan caótica como lo fue en el Reign in Blood, incluso en momentos parece que se está ante un disco de Doom Metal.
Otro gran cambio es la duración de las piezas, que en este caso oscila entre los cuatro y cinco minutos, mientras que en el Reign in Blood alcanzaban un promedio de apenas tres minutos.
Si bien es cierto puede que por momentos no parezca que se está escuchando un grupo de Thrash, sobre todo por la velocidad, aún así nos encontramos frente a un disco agresivo, pero además muy interesante y lleno de aspectos que lo hacen tener una identidad muy propia.
El tema título abre, una canción lenta pero perfecta para empezar, con unas melodías de guitarras realmente malévolas, y con uno de los mejores coros del disco: “On and on south of heaven”.
Con Silent Scream obtenemos velocidad, no al extremo, pero lo necesario para ponernos a mover la cabeza, con una batería llena de cambios por parte de Lombardo, y unos solos de guitarra tan perforantes que duelen, sello característico de King & Hanneman.
Live Undead es otro tema lento y perverso, que aumenta en velocidad en el solo. Behind The Crooked Cross mantiene el tiempo, pero nos remite a las influencias más clásicas de Slayer, con un Araya cantando de manera más melódica.
Mandatory Suicide es un clásico del grupo, con una introducción genial que se te pega en la mente por de inmediato, con riffs medio tiempo, y una sección hablada genial, todo bien balanceado por la batería de Lombardo. La siguiente es Ghost of War, de las más brutales en el álbum, con cambios muy inteligentes, sobre todo en el solo de guitarra. I Dominate!!!
Read Between the Lies es de las más sencillas, con unos decentes leads por parte de ambos guitarristas. Cleanse the Soul nos transporta al sonido del Hell Awaits, con la batería característica de Dave, y líneas vocales muy rápidas. Dissident Agresor es el cover de Judas Priest, y no pudieron hacerlo de mejor forma. Spill the Blood finaliza, otro medio tiempo maligno, que incluso cuenta con una parte en guitarra acústica.
South of Heaven es un disco que tal vez la primera vez que lo escuchas no te amarra, pero conforme lo escuchas le agarras el “toque”. Si bien no es tan pesado y rápido como el Reign in Blood, es una joya que debe estar en la colección de cualquier fan del metal extremo.
Calificación: 94/100
Javier