Un nuevo año, un nuevo comienzo en esto de las reseñas para los miembros del staff. Siempre es bueno comenzar con el pie derecho el nuevo año y con este disco de la agrupación tejana, Stride, puedo asegurar que así será! Esta agrupación tuvo sus comienzos en el año del 2001 con un disco instrumental que se llamo Music Machine, el cual tuvo buenas reseñas por la critica europea y japonesa. Sin embargo, los miembros en ese entonces deciden reclutar al vocalista Gary Belin y grabar un nuevo álbum, ya con canciones cantadas. Sucede que del primer demo que ellos hicieron, este logro parar a los oídos del promotor del Progwower en Atlanta y se les invito a tocar allá. Esto les abrió las puertas aun más y con este disco la verdad es que ya no veo como se cerraran!
Como ya he mencionado en innumerables ocasiones, los excesos son malos, especialmente en el progresivo donde se puede perder la noción de canción. Estos muchachos no solo hacen canciones progresivas accesibles sino que además agregan un elemento AOR en sus melodías vocales que a veces me recuerdan a Journey! Esto se empieza a notar desde el coro maravilloso de la pieza titulo y la excelente Alive. Todos los músicos son unos virtuosos, de eso no cabe ninguna duda, pero deciden emplear esta maravillosa técnica para crear algo sencillo y que te llega a la yugular. Hay dos instrumentales en el disco, Endeavor e Ion Drive y vaya que casualidad que son cortitas (nada mayor a los 4 minutos y medio) donde los chicos se dan el lujo de tocar a sus anchas y aun así son composiciones con un gran sentido de melodía y dirección. El disco posee piezas lentas en tempo pero que yo considero de las mejores como lo es la pegajosísima How Far y The Waiting, de lo mejorcito del disco. También hay una canción con cierto matiz oscuro como lo es Role Model pero que también no pierde su rumbo dentro de su estructura semi-compleja. Ah y como olvidar la de cierre, Time, una de las piezas mas bonitas (es que no se me ocurre otro termino) que escucharan este año. El coro se les pegara en un dos por cuatro y ese coro inicial a Canon, los agarrara por sorpresa.
Mención especial a Gary por una excelente interpretación y emotividad en cada una de las piezas. El guitarrista Joel es un virtuoso así como los demás miembros de la banda. La sección rítmica mantiene las cosas talladas y bajo control. Los solos son fluidos y aunque a veces hay velocidad, no se pierde ese sentido de melodía que es necesario para que toda canción funcione. Además de todo esto, el álbum esta lleno de una atmósfera positiva que es intoxicable. Si alguna vez te has sentido triste, que esta vida no vale nada (aunque sea cierto, jajaja) y necesitas un poquito de aliento musical, estos tejanos van por ese rumbo. Creanme, a mi me dejaron una sonrisa en el rostro después de haber escuchado el disco de manera completa. El 2006 arranca de manera promisoria con estos novatos de la escena progre…siento que van a estar sacando material de excelente calidad en años por venir. Por ahora, solo cierra tus ojos e Imagine! ;)
Calificación: 90/100
Rob