Para el año 2001, regresaron los británicos The Cult, esta vez en forma de trío, con Ian Astbury en los vocales, Billy Duffy en las guitarras y Matt Sorum en la batería, éste último regresaba al grupo luego del clásico de 1988, Sonic Temple.
Para este disco, Beyond Good And Evil, The Cult sigue el sonido iniciado en su álbum de éxitos Pure Cult, con la extraordinaria The Witch y continuado en su esfuerzo homónimo de 1994.
Lo cierto es que los Cult dejan de lado aquélla producción nítida y pulida en el sonido de Sonic Temple y Ceremony para darle paso a un sonido más áspero, crudo y distorsionado.
Menos bueno? No lo creo, pero sí diferente. Este álbum tiene grandes canciones totalmente rockeras como War (The Process), The Saint, o la magnífica Rise.
Además de otras como American Gothic, Ashes an Ghosts y My Bridgers Burn.
El único medio tiempo del álbum es una hermosa canción llamada Nico, de las mejores de la agrupación, y eso que tienen al menos tres más realmente sublimes.
Creo que con este álbum, The Cult se tomó el riesgo de apostar, una vez, a un nuevo sonido y de avanzar en esa gran gama de oferta de géneros que representan sus álbumes.
Un gran disco, del que tal vez pueda solo decir que, al tener el mismo sonido, algunas canciones suenan parecidas algunas a otras.
Pero no hace mella en este poderoso disco que está más allá del bien y el mal.
Website: http://www.the-cult.com/
Calificación: 90/100
Federico