The Cult siempre ha sido ese grupo de los 80’s y 90’s que siempre me parecieron buenos pero que nunca lograron capturar la atención de MTV o de la masa de oyentes en particular. Un grupo que evoluciono en sus principios de un Gothic Rock a un Hard Rock con matices de psicodelia más adelante. Sin duda, esta última etapa es mi favorita de la banda y su mayor exponente es el Sonic Temple.
Ya para esta época, la banda estaba reducida a sus dos integrantes fundadores, Duffy y Astbury e inclusive, los dos no estaban en el estudio al mismo tiempo por las grandes diferencias que tenían y seamos sinceros, los problemas de adicción de Ian no ayudaban. Eso no afecto para nada en la química del grupo y con la ayuda de Bob Rock (si, aquel!) lanzaron este disco en 1989, después del cambio estilístico que fue el Electric con Rick Rubin. Veamos que se traían…
La producción es de alto calibre y con el arranque de Sun King, nos damos cuenta de ese estilo peculiar de ellos, con el carismático Astbury (muy a lo Jim Morrison pero claro esta, mucho mejor vocalista) con mucho sentimiento en su desempeño. Duffy comienza con una línea melódica antes de entrar al riff. Lo interesante es que este riff aun me recuerda a la etapa del Love, dos discos atrás. Todo eso queda en el olvido una vez que el riff principal entra en el verso. Buen arranque pero el disco explota en tu rostro con la soberbia Fire Woman. Esta, para mí, es la mejor canción que hizo esta banda y por dicha, también le hicieron video.
La línea melódica de la guitarra es un clásico y si Astbury sonaba bien en la primera, en Fire Woman, tiene una actuación incendiaria, dejando alma, vida y corazón en todo momento. Solo oír ese “j,j,j,j,j, JOW!!” me deja claro que el carisma le sobraba a este tipo. No la olvidaras nunca. American Horse continua con otro riff pegajoso y letras de los nativos americanos, los cuales son siempre tema de Astbury por convicción propia. Me encanta ese riff del final, muy creativo por parte de Duffy.
El disco tiene una pieza o balada pero es la balada por antonomasia de ellos. Edie (dedicada a la fallecida musa de Andy Warhol, Edith Sedgwick) es una pieza con una línea vocal clásica y que no la olvidaras una vez que la escuches. Los arreglos con cuerdas le brindan una atmosfera apropiada. Sweet Soul Sister continúa el tratamiento con otro coro memorable y es un medio tiempo que vuelve a subirle el octanaje al disco. Soul Asylum es una pieza mucho mas psicodélica y lenta pero no deja de ser interesante con ese riff principal simple pero efectivo y un coro etéreo.
New York City es una rockera directa en tu rostro, la cual no pide permiso en cuanto a decirte lo que piensan de esta ciudad. Automatic Blues es un blues eléctrico de mucha energía y otro vehiculo para la voz de Astbury. El disco, sin embargo, afloja mucho con Soldier Blue y Wake Up Time for Freedom, un par de piezas que perfectamente pudieron estar fuera del disco ya que son completamente olvidables. Desafortunadamente, la banda también fue conocida por mucho material de relleno en los discos. Medicine Train cierra el disco de buena forma, con un tema psicotrópico y algo en lo que Ian estaba muy metido en ese periodo. No importa, es un buen medio tiempo, con fuerza y convicción.
Si alguna vez te ha interesado escuchar algo de esta banda, como metalero, te recomiendo comenzar con este disco. Es el más pesadito de ellos y posee varias canciones clásicas de la banda. Después, puedes explorar otros como el Ceremony y Electric. Este es un grupo que nunca tuvo éxito con los medios o la masa pero talvez se deba a sus cambios constantes en estilo. Su sonido, muy fuerte para unos y muy suave para otros, tampoco fue de gran ayuda. Pero no se puede negar la calidad y esa es una constante que el buen rock posee. Cuando estaban en su zona, eran pocas las bandas de esa época que podían tocarlos. El buen rock nunca pasa de moda y por eso siempre se les recordara. Te invito a que entres a este Templo…en cuanto oigas Fire Woman, sabrás a lo que me refiero!!
Website: http://www.the-cult.com/
Calificación: 85/100
Rob