Trans-Siberian Orchestra es una banda formada en 1996 por la mente maestra Paul O’Neill, productor de varias bandas, pero más conocido por su trabajo con Savatage. Si hay algo que se le debe reconocer a Paul es que nunca se cansa de trabajar y sobre todo de escribir historias y música de una calidad impresionante. Paul siempre está en una constante lucha por escribir música que contengaun alto grado de impacto emocional sobre la persona que la escucha, por tanto se ha dedicado no solo a crear álbumes, sino “Operas Rock”. Él mismo ha aceptado que su propósito siempre es componer música tan hermosa y melódica que no necesite letras, y a la vez letras tan poéticas que no necesitan música, y cuando se combinan ambas expresiones artísticas el resultado son álbumes de una profundidad y genialidad tan grandes que personalmente cada vez me sorprenden más. No hay que olvidar también que parte de la composición, sobre todo musical, es obra de algunos de los amigos más cercanos de Paul, como lo son el tremendo líder de Savatage Jon Oliva y Robert Kinkel, que participó en varios discos de Savatage en el proceso de producción y tocando teclados.
En el caso específico de Trans-Siberian Orchestra las óperas se basan en historias navideñas, a excepción del tercer disco que lidiaba con la última noche en la tierra del gran compositor Beethoven. Por el formato de ópera se necesita la participación de una amplia gama de vocalistas, con el fin de darle más veracidad a las historias.
El último álbum de la banda se titula The Lost Christmas Eve, del 2004. La historia gira entorno a un hombre de negocios que hacía unos cuarenta años había visto como su vida casi perfecta se derrumbaba. Su esposa murió al dar a luz a su primogénito, y el bebe por falta de oxigeno en el parto viviría por siempre con un daño cerebral irreparable. El hombre dejaría al niño en el hospital para que fuera luego institucionalizado, mientras que el abandonó a lo que restaba de su familia y amigos, viviendo en soledad por los siguientes cuarenta años, solo junto a sus heridas. Sin embargo una noche de navidad su vida volvería a cambiar, prácticamente volvería a nacer.
Musicalmente esta banda siempre ha practicado lo que yo llamaría un rock progresivo orquestal, sobre todo con una gran presencia de teclados y pianos en casi la totalidad de las canciones. Podríamos decir que es como escuchar las baladas a las que nos tiene acostumbrados Savatage, incluso en este disco incluyeron otra versión de “Back to a Reason” del Poets and Madmen, interpretada de manera espectacular; la parte que le añadieron se combinó de manera perfecta y la canción se ajusta cabalmente a la historia.
Canciones como Christmas Jazz, Christmas Night in blue y Christmas Jam involucran elementos del blues y el R & B.
En realidad creo que Paul O’Neill merece gran reconocimiento por todo el trabajo que ha venido realizando con Savatage y Trans-Siberian Orchestra. Ese esfuerzo se ha visto reflejado con giras a lo largo y ancho de Estados Unidos, con shows que se venden hasta el último tiquete, lo que los ha llevado a tocar frente a grandes multitudes en lugares como el mítico Madison Square Garden de Nueva York. Siempre recomiendo esta banda a todos aquellos que conservan una mente abierta a todo tipo de expresión artística musical.
Calificación: 97/100
Javier