Noruega tiende a ser un país que regularmente es asociado con el Black Metal, esto porque fue ahí donde el movimiento tomó fuerza y adoptó el sonido que actualmente tiene. Además, sus derivados: Folk, Viking, Avant Garde, etc tienden a ser relacionados con él, pero Noruega = Black es una verdad a medias ya que de esas tierras también sale una cantidad importante de Hard Rock, Power y Progressive y Heavy Metal. Es justamente este último el que nos compete ahora con esta novel agrupación llamada Triosphere, pero no solo es el hecho de que practique Heavy Metal, algo inusual en estos días, sino que además su vocalista es una mujer y para rematar es también la bajista.
Triosphere practica un Heavy Metal muy bien elaborado, con un sonido fresco y con mucho peso; pero esto tampoco es algo que nos tenga que sorprender ya hemos tenido la oportunidad de escuchar banda noruegas que practican Power o Progressive como el caso de Ark, Pagan’s Mind o Thunderbolt (que de paso pertenecen al mismo sello, FaceFront) donde el peso es uno de los elementos importantes. Al igual que como en sus coterráneos la batería, a cargo de Ørjan "Hurricane" Jørgensen, juega un papel importantísimo, ya que le impregna a las canciones esa fuerza que caracteriza su música.
Otro punto alto son las guitarras a cargo de Marcus Silver y T.O. "Munkholm" Byberg con riffs bien potentes y tan propios del Heavy, sin caer en velocidades extremas como los del Power y sin ser avasalladores como los de Thrash, además Silver realiza solos de muy buena calidad, siempre apoyados por los riffs que le dan al grupo una contundencia de la que ya poco se escucha en las agrupaciones de este género. Ida en su papel de bajista logra mantenerse a la altura de las necesidades sin ser una virtuosa del instrumento.
El fuerte de Ida es su papel de vocalista, acá es donde Triosphere rompe con lo que casi es una norma hoy en día al ser una cantante con una voz normal, no es ni una soprano, debido al fenómeno Tarja Turunen, o con un voz gutural, debido al fenómeno Angela Gossow, que de paso hay tantas que ya aburren, especialmente de las sopranos. Ida más bien nos recuerda a las vocalistas de los 80’s como el caso de Doro (Warlock), Leather (Chastain) o Jutta Weinhold (Zed Yago) por citar tres ejemplos. Con un timbre muy agradable, sin hacer mucha alharaca y sin utilizar los tonos altos en demasía, Ida logra una interpretación limpia y de gran calibre.
El disco abre con la intro Onwards Part I, para darle paso a la poderosa Onwards Part II, con potentes riffs y una gran línea melódica que te enganchará de inmediato al disco, gran interpretación de Ida, 3:32 minutos de poder metálico!! Trinity no baja la intensidad son de nuevo los riffs los que nos atacan acompañados por el poder de la batería, inmediatamente la maravillosa línea melódica hace aparición, acá la voz de Ida me recuerda increíblemente a Steve Grimmet en su época Grim Reaper, es asombroso el parecido y para cerrar el solo de Markus es glorioso.
Lament tiene un sonido más clásico, los riffs ya no son el soporte principal, la melodía es llevada por Ida quien logra una de las mejores interpretaciones del disco, sobria, sin alardear, mostrando un gran dominio y una excelente técnica vocal. Spitfire no ataca nuevamente con una gran entrada en batería, los riffs vuelven a ser fundamentales e Ida logrando otra gran interpretación con ese tono a lo Grimmet. The Silver Living se inclina a un sonido más Hard Rock tipo americano al inicio hasta que aparecen los riffs retomando la estructura básica de su música, sin embargo es una canción donde el grupo aplica varios cambios lo que le otorga variedad al disco.
Los riffs iniciales de Gunning For Glory me recuerdan Bark At The Moon, situación que cambia apenas entran las líneas melódicas principales, que de paso son muy buenas y enganchan, además cuenta con cambios de velocidad bien logrados para rematar con otro gran solo. A pesar de que este disco me gustó desde su primera escucha fue con Sunriser que quedé totalmente enganchado a él, una de las mejores piezas de Metal que he escuchado este año, no solo porque es uno de los temas de más puro Heavy, sino por el glorioso y mágico coro que te deja cantando por un buen rato, donde Ida logra un sentimentalismo sobrecogedor, además del magnífico solo que posee.
Twilight es otro gran tema que logra sobrevivir después de la gran Sunriser, algo bastante difícil de lograr después de una canción que te deja abrumado. Otro temazo de Heavy Metal en su forma más tradicional, con un poderosísimo intermedio y un solo final de gran calidad. Cierran este discazo Onward Part III y Part IV mezcladas en una sola; fantástica pieza de poco más de 13 minutos, la parte III tiene una serie de cambios de una riqueza exquisita que disfrutas de principio a fin y la parte IV es una instrumental en piano, que al final se hace acompañar por un arreglo de cuerdas delicioso, es realmente bellísima y que le pone un final de antología a uno de los mejores discos que he escuchado en 2006.
Pueden escuchar tres de temas de este disco en su sitio en MySpace: http://www.myspace.com/triosphere
Calificación 88/100
Paul