Actualmente la escena finlandesa tiene una enorme reputación a nivel mundial por la enorme riqueza musical que esta posee en relación con la variabilidad de estilos, lo innovador, la calidad técnica, y lo más importante ese sonido distintivo y reconocible de estas tierras nórdicas.
Si bien es cierto ha habido algunos casos en donde se han repetido recetas, lo que ha llevado a que surjan así algunas bandas enlatadas que han querido imitar el sonido especialmente de gente como Children of Bodom; a pesar de eso la escena de este país goza de buena salud con bandas que a pesar de que son encasilladas en los mismos estilos, siguen siendo muy diferentes entre si.
De esta manera Ensiferum, Moonsorrow, Korpiklaani, Finntroll, y Turisas, enriquecen al Folk Metal sobremanera y crean una sensación multidimensional en lo que refiere a la comprensión de la música folclórica y su importancia en el desarrollo de toda una identidad cultural. Dentro de este contexto, vaya y que sorpresa más agradable ha significado este álbum debut de Turisas, que es una agrupación que practica un Metal con los mejores elementos de la música moderna y que definitivamente es uno de los más valiosos estrenos del pasado año.
El caso específico de esta banda es muy interesante por abordar una propuesta que incluye expandir aún más la capacidad instrumental de estos ensambles con el uso de mayor variedad de instrumentos como el vibráfono, el contrabajo, el hammond, el djembe, el udu, entre otros; además la música denota claramente una tendencia sinfónica que, con pasajes percusivos y orquestales muy bien elaborados, va transmitiendo el concepto de lo épico y heroico con melodías y ritmos típicos del Folk.
Sin duda el grupo se atreve a más al incluir las voces y los grandilocuentes coros como una faceta más hímnica y esto aunado a los inesperados cambios de tiempo marcados por picos y valles en la orquestación le dan gran potencia a las piezas como, podríamos mencionar Battle Metal, The Land of Hope and Glory, Midnight Sunrise, y Among Ancestors entre las más sobresalientes.
Esta obra es bastante fluida y no se agota; al contrario, conforme van pasando los minutos se afianza más y se empieza a observar la personalidad del grupo que es algo muy difícil de encontrar en discos debut en nuestros días, aunque si tomamos en cuenta que el trabajo compositivo fue concebido a lo largo de seis años en el periodo comprendido entre 1997-2003, este resultado tampoco es de extrañar.
Algunos pasajes incluyen algunos sutiles arreglos de Jazz, lo que da pie para inferir que los tipos pueden asaltarnos con partes aún más instrumentales en un futuro próximo, que definitivamente luce muy prometedor.
La producción que corrió por parte de Mathias Nygard y Terje Refsnes es sabia, por lo tanto precisa y depurada, otorgando la brillantez propia de cada instrumento, sin que se pierdan en la mezcla. Por si fuera poco, la parte visual es de resaltar por la participación del genial Niklas Sundin.
Aunque no es una obra maestra, sobra decir que me es difícil encontrarle puntos bajos a esta pieza musical ya que su calidad la ubica dentro de los puntos más altos a los que ha llegado este subgénero o ramificación del Metal. Recomendado para los que aprecien desde Nightwish o In Extremo, hasta Falkenbach y Bal-Sagoth.
Calificación: 90/100
Salvador |