Nada menos que el álbum debut de Ulver, Bergtatt es la primera parte de la trilogía más gigantesca y sublime en la historia del black metal, que quede claro. Por la época en que este álbum vio la luz, solo podemos deducir lo inmensamente lejos que estaban de este nivel, la práctica totalidad de bandas de black metal, casi todas escandinavas. Con la obvia excepción de Emperor, nadie en el mundo de los tremolo riffs y los blast beats –ni siquiera el Enslaved de esa época–, tenía suficiente calidad en 1994 para igualar una obra de esta altura. Se pueden aducir diferencias estilísticas entre una banda de este tipo y digamos Darkthrone o Marduk, dos bandas que ya en esos años tenían un nombre respetado a nivel mundial, para refutar la afirmación sobre la calidad superior de Ulver, pero todos sabemos que más allá de las barreras de un estilo, el impacto de un álbum yace en lo que hace sentir independientemente de todo lo demás.
Con tres discos solamente, y uno de ellos siendo todo menos black metal, esta banda dejó marcado su nombre con fuego en los libros del black, lo que fue simplemente la primera etapa evolutiva de esta manada de lobos, que hoy están en otro mundo musicalmente hablando.
El secreto está en la magistral y delicada combinación de agresión, introspección, poesía y ejecución impecable que se despliegan en esta obra. Otro factor clave es la base melódica que amarra a todo el conjunto. Hoy en día sobre cualquier obra de black metal cuelga el letrero de “melódico” lo que es un manoseo de un adjetivo que busca mucho más que describir el sonido de acordes armónicos. Y sin embargo es inevitable hablar de las MELODIAS que flotan en este mar apacible llamado Bergtatt, que junto con Nattens Madrigal posiciona a Ulver como el amo y señor del tremolo riff con sentimiento, como nadie lo hizo, lo hace ni lo hará nunca.
Las voces en Capitel I: I Trollskog Faren Vill, forman incluso parte de la inmensidad dramática de la canción, con su suave entrada después de ese riff inicial, nada menos que un allegro reexpuesto más adelante, seguido de un interludio acústico de gran delicadeza, que da paso a un gran riff poderoso y candencioso que cierra este himno de otro mundo.
Y por más fuera de lugar que parezca la comparación, no hay un género que tenga más en común con la obra de los maestros clásicos, que el black metal melódico. Con un poco de oído y sobre todo con supresión de prejuicios, se pueden encontrar enterradas entre la horrible distorsión de las guitarras y el escándalo infernal de los blast beats, verdaderas melodías, que traducidas al sonido de un cello o una viola, serían el deleite de cualquier director de orquesta. Basta con escuchar el momento en que la batería deja atrás el golpeteo repetido para montarse en un tempo rápido a los 5:54 de Capitel III: Graablick Blev Hunvaer, majestuoso.
Ya sea en momentos de mayor violencia, así como en pasajes acústicos acompañados de voces etéreas en coro trágico, Bergtatt es un monumento al black metal, capaz de hacer creer a más de un escéptico que los alcances de la palabra arte, son mucho más vastos de lo que nunca se ha pensado. Quien no lo crea así, que escuche los cuatro minutos de trágica solemnidad en Capitel IV: Een Steme Locker.
Fuera de toda duda, junto con Nattens Madrigal, uno de los mejores diez discos de black metal de todos los tiempos, todo fan del black debe tener este álbum.
Website: http://www.myspace.com/ulver1
http://www.jester-records.com/ulver/
Calificación: 100/100
Mauricio