VersOver es una de las tantas nuevas agrupaciones que salen del país del carnaval, la samba y el futbol, Brasil, un grupo conformado por completos desconocidos dentro de la escena Metal mundial. Pero con el pasar del tiempo hemos aprendido que eso no significa absolutamente nada, ya que los buenos músicos abundan en todas partes del mundo ya Brasil demostró hace muchos años que es una potencia en cuanto a Metal se refiere.
Está agrupación practica un Power/Progresive Metal con una fuerte inclinación al Trae que practican bandas como Brainstorm o Blind Guardian, el grupo le imprime mucha fuerza y velocidad a sus canciones, pero en el caso de la segunda no es excesiva, hasta cierto punto moderada y sin caer en las típicas competencias de velocidad del Power. Pero es aquí donde entra la parte progresiva del grupo, canciones con una gran cantidad de cambios que demuestra la versatilidad de composición y haciendo que las canciones no se vuelvan monótonas y por ende aburridas.
Por el lado de los músicos y su interpretación es bastante lo que podemos rescatar; Rodrigo Carmo, su vocalista, se asemeja más a Andy B. Franck (Brainstorm) en cuanto a la gravedad de la voz se refiere, su timbre es muy singular. En Thoughts Of A Stranger podemos apreciar su capacidad al máximo, al principio de esta poderosa pieza que raya casi en el Thrash su voz es cruda y rasposa, pero cambia el tono en varias ocasiones especialmente en el coro, donde se suaviza y es una voz suave y educada en la línea de bandas como Kamelot. Los coros son realizados por sus compatriotas Edu Falaschi (Angra) y Leandro Caçoilo (Eterna) los cuales se escuchan en la maravillosa Touch the Walls, una de sus mejores canciones.
La guitarra está a cargo de Gustavo Carmo, el hermano de Rodrigo (suponemos) quien es el que lleva todo el peso sobre sus hombros, más si tomamos en cuenta que el grupo solo lo tiene a él como guitarrista, ya que además de manejar las líneas melódicas debe también hacer los solos. Es un gran guitarrista que de sobra cumple con esta pesada misión, pasando de pesados riffs a líneas melódicas muy buenas como podemos escuchar en Wind Up the Clock, en el que además hace dos solos excelentes.
Leandro Moreira, quien se encarga de las cuatro cuerdas, es un conocedor de su instrumento su aporte es importantísimo ya que a falta de otra guitarra que cumplan esa función de sostener las canciones cuando Gustavo Carmo esta en su labor de solos, él debe rellenar ese espacio, lo cual logra con una mucha destreza. Pero además de eso cuando las cosas se ponen rudas él sabe ponerse rudo con las cosas y el peso es otro de los elementos que maneja con gran soltura, una de sus canciones es Daem Angel, gran interpretación y con un intermedio de feeling my a là Iron Maiden; otro punto alto dentro del funcionamiento de VersOver.
Finalmente su baterista Felipe Tamburus (predestinado con ese apellido), su capacidad queda más que de manifiesto a lo largo de todo este excelente material, no es un virtuoso de su instrumento a la altura de su coterráneo Aquiles Priester, pero eso lo compensa con una riqueza técnica exquisita. No abusa, no da toques de más, pero eso tampoco significa que se limita a lo básico, es un excelente músico que adapta lo mejor posible el sonido de la batería a la melodía de las canciones y que las hace sonar aun mejor.
Como dato interesante, este disco está basado en un cuento del joven poeta brasileño Adriano Villa, "A Casa de Ossos" (La Casa De Los Huesos). El disco fue grabado en los Creative Studios porRicardo Nagata y Philip Colodetti (Krisiun, Shaman, Eterna) y producido por su guitarrista Gustavo Carmo. Es un disco de tantas buenas piezas que es difícil quedarse con unas cuantas, así que ni siquiera me esforzaré en tratar de nombrar algunas.
Un discazo que entre tanto material que sale se me pasó de largo en el 2004 y que por esas cosas del destino lo recuperé leyendo una entrevista con Edu Falaschi, en el cual habla brevemente de su colaboración con ellos, en un momento en el que había quedado totalmente en el olvido. Otro álbum que salió con dos portadas. Si lo tuyo son los grupos melódicos, este disco merece la pena, pero además es un álbum con mucha técnica y una sentido de la musicalidad bellísimo.
Calificación: 89/100
Paul