Pese a que Virgin Steele nace en Long Island, Estados Unidos, esta es una banda de corte netamente europeo, y como es de suponer son prácticamente desconocidos en ese país del norte. Estos veteranos lanzaron su primer disco allá por 1981, titulado simplemente “Virgin Steele One” y fueron creciendo poco a poco durante los ochentas al punto de irse de gira con bandas como Manowar y Black Sabbath. Los dos discos que componen “The House Of Atreus” son la culminación de un sonido que empezaron a forjar desde sus inicios, el cual ellos denominan “Barbaric-Romantic Opera”.
El talento de los miembros de esta banda es indiscutible, y sus variadas influencias son las que separan a esta agrupación del resto en el congestionado mundo del power metal. La banda está formada por David DeFeis en las vocales, teclados y efectos, quien tiene una voz muy versátil, a ratos suena como Chris Boltendahl de Grave Digger y a veces como Roy Khan de Kamelot. DeFeis estudió piano desde los ocho anos y ese instrumento es parte importante del sonido de Virgin Steele. Para complementar, y siguiendo con las influencias clásicas aparece el guitarrista y bajista Edward Pursino, quien antes de unirse a la banda ya era conocido tocando temas de Johan Sebastian Bach. En la bateria Frank Gilchriest cuenta en su curriculum con bandas de jazz y de trash metal. Este interesante y poco valorado trio hace power metal de muy alta calidad, agresivo pero con mucha melodía, donde resalta la presencia de los teclados, el piano y la incomparable voz de DeFeis.
“The House Of Atreus Act I” salió al mercado en 1999. Cuenta la historia del final de la guerra de Troya y el retorno del ejercito griego a casa. El rey Agamemnon trae prisionera a la pitonisa Kassandra, quien carga consigo la maldición de ver el futuro aunque nadie crea sus profecías. A través del disco escuchamos el drama que se desarrolla cuando la reina Klytemnestra y su amante Agisthos asesinan al rey y a Kassandra, perpetuando la maldición de la casa de Atreus y creando una tiranía a la que se oponen Elektra y Orestes, hijos de Agamemnon. La historia es contada de una manera muy inteligente, con secciones para cada personaje de la historia. Es digno de destacar que las letras y la música se adaptan perfectamente a la narración, logrando un trabajo que puede ser puesto en escena en un teatro, y que de hecho fue presentado en el teatro Landestheater Schwaben en Memmingen y en otros lugares del sur de Alemania bajo la dirección de DeFeis.
El disco inicia con su mejor tema “Kingdom Of The Fearless (The Destruction Of Troy)”, con teclados al inicio que le dan un toque épico como de marcha guerrera, para iniciar con un excelente riff galopante y la batería con un doble bombo atronador. Toda una lección de power metal de calidad, sobre todo el excelente trabajo de guitarra y batería. Muy interesante como DeFeis combina las vocales limpias y notas altas con una voz rasposa y susurrante que le da mucha agresividad al sonido. “Blaze Of Victory (The Watchman’s Song)” es un interludio de piano y teclados donde la letra sirve como transición para el siguiente tema. Este tipo de temas se repite bastante durante el disco, y en general es el único defecto que tiene, eso lo voy a comentar mas adelante.
“Through The Ring Of Fire” es un medio tiempo con un riff a puro trash, es de los temas más pesados del disco, muy agresivo en las vocales, el bajo y la guitarra, aunque cerca de la mitad tiene una seccion más sinfónica donde DeFeis se luce en las vocales limpias. “Prelude In A Minor (The Voyage Home)”, “Death Darkly Closed Their Eyes (The Messenger’s Song)” y “In Triumph Or Tragedy” son tres interludios seguidos, el primero y el tercero instrumentales, ninguno aporta gran cosa. Por otro lado, “Return Of The King” es fabulosa, con un riff muy pegajoso y unas armonías muy interesantes. “Flames Of The Black Star (The Arrows Of Herakles)” le da continuidad al disco con un riff muy similar al anterior aunque más lento, por lo menos en la introducción, ya que después se vuelve un tema bastante rápido y sinfónico.
“Narcissus” es una instrumental que sirve como introducción para “And Hecate Smiled”, la cual inicia como una hermosa balada de piano pero rápidamente acelera con el doble bombo de la batería. La canción se conecta con “A Song Of Prophecy”, donde DeFeis muestra su talento como pianista en un excelente solo de piano. “Child Of Desolation” es una balada donde David se luce con las vocales y el piano, la manera de cantar las estrofas con esa voz melódica es excelente.
“G Minor Invention (Descent Into Death’s Twilight Kingdom)” y “Day Of Wrath” son instrumentales que entre las dos duran casi 5 minutos, y lo único que logran es bajarle la intensidad al disco de manera muy brusca. A continuacion aparece “Great Sword Of Flame”, retoma la velocidad y el buen power metal, excelente la bateria y las armonías en las guitarras muy al estilo Maiden. “The Gift Of Tantalos” y “Iphigenia In Hades” son canciones cortas que solamente buscan darle continuidad a la historia. “The Fire God” es puro power metal, rápida y agresiva, con un excelente coro.
Para cerrar aparece “Garden Of Lamentation” que es una melancólica introduccion para “Agony And Shame”, que es un medio tiempo muy interesante, lento y cadencioso a ratos, pero tambien rápido y melódico en otras secciones. En particular el solo es muy bueno. “Gate Of Kings” es una semi balada triste y épica, muy bien lograda, mientras que “Via Sacra” es una instrumental corta.
Virgin Steele es una excelente banda, muy talentosa y original. Este disco es algo refrescante considerando lo estancado que está el genero del power metal, ya que las composiciones son excelentes y variadas. El aspecto negativo es que los interludios son muchos y en general demasiado largos. El disco dura 74 minutos, y esos temas no aportan nada, sino que más bien cansan y hacen que este trabajo pierda fuerza. Una verdadera lástima porque me da la impresión que si durara unos 60 minutos estaríamos hablando de una obra maestra. De todas maneras, es un disco muy bueno y que vale la pena escucharlo, sobre todo para aquellos que estamos cansados del power repetitivo y sin imaginación.
Calificacion: 85/100
Esteban R