Mientras investigaba un poco para escribir esta reseña, uno de los aspectos que más captó mi atención es que “Dominator” (2007) es el disco número catorce de W.A.S.P. en estudio. ¡Catorce discos en estudio! ... tamaña producción para una banda que en sus inicios fue tildada de inmadura y superficial por la crítica, y que así y todo sigue vigente en el 2007; nada menos que 25 años después de su creación allá por el año 1982.
La clave de la longevidad de esta gran banda norteamericana es Blackie Lawless. Si nos remontamos a los inicios de W.A.S.P., no se puede negar que los discos “W.A.S.P.”, “The Last Command”, y “Inside The Electric Circus” son producto de una banda muy inmadura que solamente pensaba en sexo, violencia, y como combinar las dos cosas. Pese a lo ridículo de la lírica, ya desde entonces era incuestionable la habilidad de Blackie para componer una buena canción, incluso si la letra anunciaba al mundo que el compositor “fucks like a beast”. Para cuando la banda llega a “The Headless Children” (1989), Blackie se había transformado en una persona diferente; siempre con actitud desafiante pero ahora con líricas de conciencia social y mayor madurez musical, dando como resultado un trabajo que en opinión de este servidor está entre los mejores discos de heavy metal de todos los tiempos (AQUÍ).
Pasó el tiempo... W.A.S.P. cambió de personal más de una vez, pero Blackie sigue adelante y saca al mercado el fabuloso “The Crimson Idol” (AQUÍ), otro verdadero clásico que marca el momento donde el señor Lawless empieza a mostrar un lado mucho más emocional en sus composiciones; característica que lo acompañaría de acá en adelante y le daría a W.A.S.P. una dimensión más en su catálogo de recursos. A continuación vendrían discos como “Still Not Black Enough”, “K.F.D.”, “Helldorado”, “Unholy Terror”, “Dying For The World” y más recientemente “The Neon God”. Todos estos discos son buenos y contienen uno que otro momento brillante, pero se quedaban cortos ante la grandeza del Headless Children y Crimson Idol.
Tanto “Unholy Terror” como “Dying For The World” presentan líricas de corte político donde se denuncian los males de la sociedad actual. Esta tendencia continúa en “Dominator”, disco donde Blackie realiza una ácida crítica de las tácticas intimidantes del gobierno de Estados Unidos hacia el exterior (guerra en Irak, Afganistán, el “eje del mal”, etc) mientras que abandona a sus propios ciudadanos (Katrina). Las letras están escritas desde la perspectiva de este país fuerte que le habla con desprecio a otro más débil, mientras que la música es clásico W.A.S.P.; heavy metal potente y pegajoso combinado con esa voz ronca y sentimental de Blackie, quien en este 2007 sigue cantando igual de bien que hace 25 años.
“Mercy” y “Long, Long Way to Go” marcan las intenciones de W.A.S.P. con riffs a puro heavy clásico, bajo galopante, batería atronadora y coros bien pegajosos; mientras que “Take Me Up” es una semi balada de esas que Blackie canta con el corazón en la garganta, sobre todo ese fantástico inicio que dice... “Close your eyes, make me last forever / Hold inside, immortal mine / Close my eyes, lay me down in heaven / Embrace my lie, your soul in time”. “Burning Man” tiene una onda muy a lo “Chainsaw Charlie” tanto en la música como en la letra, sobre todo en esa línea que va... “Oh run, run Daddy got a shotgun...”.
“Heaven's Hung in Black” es una de las mejores canciones que ha escrito Blackie en su vida y no me cabe duda que está entre las tres mejores que he escuchado este año; por si sola vale el precio del disco. Esta sentimental balada es de esas que causa escalofríos por la tremenda emoción que despliega Lawless en su interpretación; su fantástica voz se adapta perfectamente a los temas de corte emocional. También hay que destacar el par de solos de Doug Blair, uno de los más dignos sucesores de Chris Holmes que ha tenido W.A.S.P.
Continúa el disco con toda una descarga de adrenalina y buen heavy metal en los temas “Heaven’s Blessed” y “Teacher”; en particular el primero es soberbio. En este punto se nota que Blackie sabe perfectamente lo buena que es “Heaven's Hung in Black”, así que repite acá su puente y coro sobre un ritmo más lento. El disco cierra con la rockera “Deal with the Devil”, tema que perfectamente podría pertenecer a su primera producción.
“Dominator” es el mejor disco de W.A.S.P. desde “The Crimson Idol” y uno de los mejores del 2007. Blackie ha logrado regresar a la forma de “The Headless Children” al escribir temas directos e introspectivos, mientras que la banda que lo acompaña cumple su labor de manera excelente. La producción, como siempre, es impecable. Pierde algunos puntos porque original no es, pero en lo particular me alegra muchísimo volver a escuchar a W.A.S.P. como en sus mejores épocas. Si te gusta el heavy metal este disco debe estar en tu colección.
Para más información: http://www.waspnation.com/
Calificación: 95/100
Esteban R