Wolverine es una agrupación sueca que debutó en el mercado discográfico en el 2001 con un disco titulado The Window Purpose al cual le siguió Cold Light Of Monday en el 2003 y ahora con este Still que sin pensarlo mucho supera en mucho a sus dos antecesores. En un principio el grupo tendía a hacer composiciones bastante espesas, en especial en su segunda producción, que sin ser malo, carecía de líneas melódicas bien definidas, lo que lo hacía algo soso.
Con Still el grupo parece haber encontrado ese elemento y sus canciones son más digeribles y muchísimo más agradables, los temas tienden a ser más livianos, pero lo que perdieron en peso lo ganaron en composición. En este nuevo material podemos escuchar a un grupo que inclina su sonido hacia el de agrupaciones como Opeth, Katatonia y Green Carnation pero sin las voces guturales, con una atmósfera bien melancólica pero con melodías a la Fates Warning / Dream Theater, sin llegar al nivel de estos. En pocas palabras, Progressive liviano pero con mucho feeling.
Tenía mis reservas con respecto a Still, por lo que les comentaba, pero el primer tema, A House Of Plague, desvaneció cualquiera de ellas, por un momento pensé que me había equivocado y había puesto un disco de Opeth, pero no, la voz de Stefan Zell me sacó de la duda, que sin ser nada espectacular, es muy educada y tiene un agradable color. A House Of Plague es una bellísima canción que me remite a los temas de A Pleasant Shade Of Gray y Perfect Symmetry, donde el teclado a forma de piano tiene un protagonismo fundamental.
Bleeding toma un aire más oscuro y la voz se vuelve un poco más grave adaptándose a la canción, no tiene una línea melódica tan marcada como la anterior. El piano en esta ocasión sirve de puente entre los cambios que se suceden, el coro es muy bueno y el solo magnífico. Por su lado Taste Of Sand es más suave, donde la guitarra acústica es la encargada de llevar el peso de la misma, tipo The Silent Man, aunque más melancólica y con más arreglos. Nothing More sigue la temática de los temas suaves, aunque esta vez el teclado en forma de piano es el que se encarga de llevarla, bastante más suave pero sin el feeling de la anterior; no es de mis favoritas, me parece que dos canciones tan suaves seguidas le bajan demasiado el ritmo a un disco.
Sleepy Town de nuevo le devuelve la vida, algo más movida pero siempre con esa atmósfera de tristeza; incluso llega a recordarme canciones como Love Song de The Cure mezclada con las de Alan Parson. Una canción sencilla, pero con mucho sentimiento. Con Liar On The Mount regresan las guitarras distorsionadas y se recupera ese sonido Metal que se habías desvanecido en las tres anteriores, los arreglos vuelven a ser de alto calibre y la interpretación vocal de primera. Las líneas melódicas están apenas perceptibles, los cambios vuelven a hacerse presentes y el solo de nuevo es muy bueno.
Hiding vuelve a bajar en intensidad al ser de nuevo las guitarras acústicas las que toman la batuta, con las primeras líneas que salen de la boca de Stefan Zell quedamos enganchados de esta canción, ni que decir cuando el piano hace su aparición y para cerrar la sobria percusión; es una de esas canciones que aunque no tengan un alto contenido de destreza interpretativa, te pegan duro en el alma, de mis favoritas. This Cold Heart Of Mine el grupo levanta de Nuevo en peso, los arreglos orquestales están muy bien logrados y las líneas melódicas bien estructuradas, el tema es suave, como la mayoría del material de este disco pero sube en intensidad en varios tramos dándole un sonido casi sublime, como el que solo lograba Jim Matheos; posiblemente la mejor pieza de este disco.
Cierra And She Slowly Dies otra canción en la misma línea, con buenos cambios y mucho sentimiento, especialmente emanado por la voz de Zell y las magníficas y atormentadas melodías que le dan forma a esta otra excelente composición. Anteriormente Marcus Losbjer hacía voces guturales, pero en este disco ese elemento ha desaparecido por completo.
Otro de los discos que no he podido dejar de escuchar con regularidad, si bien no es un grupo que tenga el nivel técnico de Fates Warning, de Opeth, han mejorado años luz en cuanto a composición se refiere. Si eres amante de los grupos en esta onda este es un disco que no puedes dejar pasar, otro de los mejores de lo que va del año, delicioso.
Calificación: 92/100
Paul