Al filo de las nueve la batería de Shawn Drover barrió con el silencio florense, y la intro de Trust fue una con los latidos desbocados de todos quienes estábamos presentes. ¡El colorado y su banda salían a escena! El sonido brutal hizo olvidar de un manazo el mal trago con Children, y de ahí en adelante todo fue headbanging, coros gritados a todo pulmón y puños en el aire.
Los comentarios también fueron automáticos: este concierto le comenzaba a ganar al primero que diera la banda en La Guácima el 9 de Mayo del 2010. La otra buena sorpresa de la noche era que Dave Mustaine se gastaba un humor mucho más luminoso que de costumbre y no escatimó en comunicación con el público.
Clásicos que habían brillado por su ausencia en su presentación anterior, como Wake Up Dead o la genial She Wolf, enloquecieron a la multitud entera que coreaba frenética cada estrofa.
Hay que sumar a todo el placer de ver en escena a Dave Ellefson, ya más que afianzado ocupando el lugar que nunca dejó de ser suyo por completo, y por supuesto al genio de Chris Broderick, otro monstruo de la guitarra que atacó nuestros oídos con solos majestuosos y afilados, literalmente “pegando” cada nota.
Las sorpresas en el setlist se iban acumulando poco a poco, como con la aparición de la superlativa Angry Again, clasicazo que nunca vio la luz en ninguno de sus discos larga duración, lo que la hizo todavía más especial.
El material de su más reciente disco Th1rt3en (del que solo tocaron tres piezas) fue bien recibido por el público, y ciertamente importa poco que este disco no tenga el mismo nivel que el Endgame, porque en vivo Megadeth es simplemente incontrastable. La cohesión en el escenario de este cuarteto gigantesco era indudable, y son los pequeños detalles los que así lo delatan, como el hecho de que en los solos Broderick suena con la misma corpulencia que Mustaine, quien en el pasado no permitió a otros guitarristas lucir sus habilidades tan abiertamente. Para prueba el concierto del That One Night, donde los solos Glen Drover prácticamente no se escucharon.
Momentos memorables de la noche fueron también la interpretación de Sweating Bullets y la nunca suficientemente alabada Peace Sells, que saca al maniático metalero hasta del más tranquilo de nosotros.
Este conciertazo extraordinario llegó a su final con un encore de una sola pieza, y ya todos somos sabemos cuál: Holy Wars, cereza de este pastel de metal con que Megadeth se despidió del público tico.
Más allá de los arranques de ego que siempre le hemos conocido a Mr. Mustaine, la sangre nos gana en momentos como estos y damos rienda suelta al grito y al headbanging y agradecemos ser fanáticos de esta forma de arte, que inyecta adrenalina con una guitarra y nos hace sentir más vivos que el resto del mundo. Ojalá se haga costumbre, pues ya quisiéramos ver a Megadeth todos los años paseando por nuestra tierra.
Set list Megadeth:
- Trust
- Wake Up Dead
- Hangar 18
- She-Wolf
- Public Enemy No. 1
- Angry Again
- A Tout Le Monde
- Sweating Bullets
- Head Crusher
- Whose Life (Is It Anyways?)
- Dawn Patrol
- Poison Was the Cure
- Guns, Drugs & Money
- Symphony of Destruction
- Peace Sells
Encore:
- Holy Wars... The Punishment Due
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