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Asi lo vimos y vivimos

Por el staff de Metalicos

 

EL DIA DEL THRASH

El thrash metal ha sido siempre piedra angular del movimiento musical extremo.  Tan básico que es el primer género que muchos metaleros conocen al comenzar en esto.  Por eso no es de extrañar que Megadeth sea algo así  como materia del ciclo básico de todo metalero.  Una de las bandas que hay que ver en vivo antes de morir.

El domingo 10 de Mayo cerca de quince mil almas cumplieron con el sueño.  Quince mil almas que ya pueden morir tranquilas.  Muchísima más gente de la que yo al menos, esperaba ver.

A pesar del fuerte sol el viento constante siempre refrescó, el acceso ordenado y seguro fue la norma, así como un trato inmejorable a toda la prensa y medios que cubrieron el evento.  Que www.metalicos.com haya sido tomado en cuenta en su calidad de medio especializado, así como todas las facilidades que se nos brindaron, habla de la seriedad total de los organizadores.  Sólo de esta manera es posible construir credibilidad en torno al movimiento del metal en nuestro país.  Agradecemos enormemente su confianza. 

SIGHT OF EMPTINESS Y EL SONIDO PERFECTO

La gran fiesta comenzó  con los nacionales de Sight of Emptiness, que descargan su propuesta de death melódico desde hace ya varios años, y se posicionan como una de las mejores bandas de nuestra tierra.  Su presentación duró poco más de media hora y se compuso de temas incluidos en sus dos discos “Trust is a Disease” y el genial “Absolution of Humanity”.  ¿Qué, de entre todos los elementos posibles podría destacar de su presentación?  Indudablemente, el sonido, el sonido.  Podría estar pecando de exageración, pero el mejor audio que nunca le he escuchado a una banda nacional en vivo, lo tuvo Sight en la Guácima.  Desde el sector de gramilla preferencial la potencia de su directo era avasalladora, con una batería tanto certera como machacante y una claridad en las guitarras totalmente sorprendente.  Nota particular en el sonido de los solos, igual o más audibles que en las mismísimas versiones de estudio.

Ricardo “Filthy” Chacón manejó a la multidud con propiedad, la cual ya se va acostumbrando a recibir con orgullo a las bandas nacionales que abren los conciertos de las leyendas que nos han visitado.

El grito de “oe oe oe ticos ticos” no faltó y Sight of Emptiness se despidió dejando más que una buena impresión, pues como leerán a continuación, nadie sonó mejor que ellos esa noche. 

VISITA AL RUST IN PEACE 

“Dialectic Chaos”, seguida de la furiosa “This Day We Fight”, fueron los dos himnos con que Megadeth partió el silencio en dos y desde el primer segundo se echo el público a la bolsa.  El primer clásico fue “In My Darkest Hour” coreado por la totalidad de fanáticos.  Nadie salía del asombro pues teníamos de frente a uno de los padres del thrash y leyenda viviente, Dave Mustaine. 

Pero si hay algo que debemos agradecer, es que hayamos tenido la oportunidad de escuchar completo y en vivo el mítico álbum “Rust In Peace”.  La mitad del thrash metal tal como lo conocemos, existe prácticamente porque Megadeth creó “Rust In Peace” en 1990.

Cualquier calificativo es insuficiente para describir la relevancia de esta obra, por lo que haber tenido a Ellefson y Mustaine (únicos sobrevivientes de la alineación clásica de Megadeth) tocando este disco en Costa Rica, es garantía de que esa noche, los metaleros guardamos un recuerdo que nos durará toda la vida.

Lamentablemente algo que tampoco olvidaremos es como el fuerte viento distorsionó en gran parte el sonido de la banda.  A ratos la voz de Mustaine fue totalmente inaudible y las guitarras sonaron mal.

La nota curiosa la protagonizó un fan que ingnoramos cómo, pero debió haber sorteado todo tipo de obstáculos para entrar al escenario y caer postrado a los pies de Mustaine, cual devoto frente a una estatua sagrada.  Naturalmente el pobre diablo fue sacado de inmediato por la seguridad.

Consciente de los problemas con el sonido, la banda se retiró al acabar “Tornado of Souls” (¡donde Broderick se dejó el alma tocando un solo majestuoso!), y luego de casi diez minutos de espera, Drover y Ellefson regresaron para tocar “Dawn Patrol”.  La visita al hangar acabó con “Rust In Peace… Polaris” y ciertamente notamos una mejoría en el sonido, aunque el viento nunca dejaría de soplar por lo que faltaba de concierto.

La aplanadora “Head Crusher” y “The Right to Go Insane” nos llevaron de vuelta al presente de Endgame, hasta que el público volvió a entregarse con “A Tout Le Monde”, clásico de clásicos.  Una de mis favoritas vino a continuación.  “Symphony of Destruction” fue una explosión incontrolable, con la gente coreando incluso el riff principal de guitarra.  Nadie paró de saltar ni un segundo, la adrenalina estaba al tope y se acercaba el final.

“Trust”, la única pieza que escuchamos del “Cryptic Writings” fue el preámbulo del cierre, donde con “Peace Sells” se alcanzó un climax espectacular.  La tarima de prensa casi se desarma pero no importaba, estábamos escuchando uno de los himnos más emblemáticos de la historia del metal, en vivo, ¡y en Costa Rica!, había que celebrarlo.

El concierto cerró con el reprise de la segunda mitad de Holy Wars y los quince mil fanáticos nos rendimos ante el thrash metal.

Podría críticarse la poca interacción de Mustaine con el público, pero recordemos que este gigante es ante todo, un guitarrista, y uno que en sus inicios ni siquiera quería ser cantante de su grupo pero no tuvo más opción.  La falta de palabras fue fácilmente sustituida por su virtuosismo legendario (en mi opinión Mustaine es el mejor guitarrista rítmico del mundo junto con el viejo Hetfield), así que de mi lado no quedaron cuentas pendientes.

Soberbio a pesar del sonido y memorable por haber escuchado el “Rust In Peace”.  No es mucho más lo que puedo decir. 

Por Mauricio Gamboa

 

Luego del alegronazo de burro que una “pseudoempresa organizadora de conciertos” nos hiciera a todos, al poner un mensaje en línea dando esperanzas de un posible concierto, para luego quitarse diciendo que existía un conflicto de fechas, muchos vimos como la posibilidad de Megadeth en Costa Rica se esfumaba. Al menos por el momento. Sin embargo, la intervención de Interamericana de Producciones y Tropix II, en conjunto, hizo que tal posibilidad recobrase vida, y se hiciese realidad el pasado domingo 09 de mayo.  

Gracias entonces a estas dos empresas, Megadeth se convirtió en la tercera de los 4 Grandes del Thrash en presentarse en Tiquicia, en un concierto más que engrosa la lista de eventos que Costa Rica ha tenido la fortuna de vivir. Y Megadeth ha sido, luego de Metallica y Iron Maiden, el tercer grupo en convocar una cantidad considerable de fans. Estos, aunque costó, finalmente respondieron al llamado.  

Expuesto el asunto, la cita estaba dada. Así, y bajo un inclemente sol, La Guácima fue testigo de cómo, poco a poco, hordas de fans se acercaban para escuchar y ver a la legendaria banda. El orden, afortunadamente, reinó, y no se vio problema alguno en las filas.  

Aún así, siempre hay espacio para mejorar. Fui testigo de quejas de personas que, ante el incesante sol, buscaban formas de hidratarse, pero no les era permitido siquiera entrar con botellas de agua a Gramilla Preferencial. Mucho menos cerveza. Uno se pregunta porqué en las otras áreas si se podía tomar un fresco, agua o cerveza, dependiendo de lo que gustasen, y Preferencial no. Sinceramente, no veo cuál es la diferencia. Afortunadamente, esto parece ser una lección que las productoras han aprendido para futuros eventos, de acuerdo a una carta abierta a los fans que Don Stockwell, cabeza de la organización, puso en línea. En ella, Stockwell reconoce y da cuenta de los problemas que se presentaron, no los oculta y más bien toma nota de ellos para corregirlos. De mi parte, bien por Stockwell.

SIGHT OF EMPTINESS

Volviendo al concierto…  por favor, un gran aplauso para Sight Of Emptiness. Sumamente profesionales, con un guitarrista líder bárbaro como lo es Rafael Castro, y un excelente manejo del escenario y del público por parte de Eduardo Chacón. Sonaron bárbaro y demuestran que, hoy por hoy, son la banda costarricense con mayor proyección internacional. Es cierto que su mercado es bastante competitivo, pero creo que la agrupación tiene con que dar la pelea. Mi única queja o sugerencia, como gusten verlo, sería que tanto Esteban (bajo), como Gabriel (guitarra), tengan un mayor desenvolvimiento escénico. Me explico, donde ellos se plantaron, ahí se quedaron. Y si bien es cierto movieron sus mechas (en especial Esteban), creo que tienen poder para poder moverse sobre las tablas y enganchar más al público. Pero eso sería lo único. Por lo demás, excelente trabajo, muchachos, sigan adelante, que cuentan con nosotros.

MEGADETH

Y llegamos entonces a los Reyes de la Noche… Megadeth. Otro sueño hecho realidad para la escena tica. Otro grande que demuestra el porque lo es. Y no con cualquier gira. El 20 aniversario de su obra maestra “Rust In Peace” tenía que celebrarse a lo grande. Sin embargo… factores externos a Mustaine y compañía afectaron esta celebración. 

Lastimosamente, cosa que la gran mayoría vio, el viento jugó una mala pasada. El mismo se encargo de echar a perder el sonido de la banda, y en muchas ocasiones era casi imposible entender lo que la agrupación tocaba, o lo que Mustaine decía. A decir verdad, en muy pocos momentos, pude entenderle algo. El sonido, siendo honesto, fue defectuoso, pero creo que fue algo externo a todos: Megadeth, sonidistas, equipo, etc. En lo personal, si creo que el viento fue el gran culpable. 

Y aunque no soy quién para determinarlo, en mi humilde opinión el factor viento-sonido si incidió en el desenvolvimiento de la agrupación, en especial de Mustaine. Sinceramente lo percibí incómodo, que no estaba a gusto. Claro, no lo culpo en lo absoluto. De hecho, no culpo a nadie. Para mí, fue un factor circunstancial fuera de las manos de todos. Pero yo creo que si era evidente el descontento de Mustaine, o al menos así lo siento. Es claro que él no es un frontman como Dickinson, en el sentido de poner a jugar a la gente, hacer gestos con las manos, etc. Pero tampoco para qué tuviese la tan poca comunicación que tuvo este 9 de mayo. Aunque claro… ¿para qué hablar si casi no se le iba a entender? Además, no me malentiendan, por supuesto que Mustaine, Ellefson y Broderick tuvieron un excelente manejo del escenario y del público. Su experiencia en tarima es notoria, y claro que da gusto ver a Mustaine hacer headbanging frenéticamente mientras interpretaba clásicos como “Holy Wars… The Punishment Due”, o “Hangar 18” 

Por lo demás…  ¿qué se puede decir? Me sorprendió sobremanera que tocaran “In My Darkest Hour” completa, ya que esperaba obviaran la introducción y que la pegaran a “This Day We Fight!”. Y escuchar y corear el “Rust In Peace” en su totalidad era tan solo un sueño utópico hace tan poco tiempo. Hoy, es un grato recuerdo, a pesar de que no sonó tan espectacular como debía. Aunque, si quiero hacer acotación en un punto: tocar un disco en su totalidad puede hacer las delicias de los fans, al ser un álbum clásico dentro del catálogo de la banda. Sin embargo, esto hace que otros temas “chineados” se vean sacrificados… incluso algunos que pueden ser mejores que algunos que componen dicha producción clásica. Digo esto porque si noté a varias personas molestas, o mejor dicho, desilusionadas, porque temas como “Wake Up Dead” o “She-Wolf” fueron dejadas de lado. 

Con todo, considero que Megadeth en Costa Rica fue un buen evento. No genial, no formidable, no excepcional, más si de buen calibre. Pudo ser mejor, pero como ya se acotó en varias oportunidades, factores imprevistos dieron al traste con el trabajo planificado. Pero ello no desmerita la puesta en escena de Megadeth, y el trabajo y esfuerzo tanto de Interamericana de Producciones como de Tropix II para lograr traernos un evento de tal magnitud en un lapso de tiempo relativamente corto. De mi parte, un agradecimiento grande a ambas productoras. Ojalá que, en un futuro cercano, podamos tener nuevamente la experiencia de ver a Megadeth en Costa Rica… y ojalá que los eventos que Don Stockwell mencionó cuando se dirigió al público logren hacerse realidad!

Por Randall Hidalgo

 

No había duda de que algún día iba a pasar lo que ocurrió el pasado 9 de mayo en el Autodromo La Guacima. Tenían que ver y por dicha lo hicieron. Megadeth nos regaló todo su arsenal y nos llevó de vuelta a 1990, donde salió el increíble “Rust in Peace” y tener la oportunidad de verlos tocar ese majestuoso disco, simplemente no hay palabras que lo describan. 

Ese día llegué  alrededor de las 5 pm un dia soleado y fresco, perfecto para buen chivo. Era mi primera vez que iba a La Guacima, entonces no sabia que esperar del sonido y la vista que iba a tener. Ya después de haber ingresado al área de Palco, la espera fue comía la paciencia y salió con Sight of Emptiness. 

SIGHT OF EMPTINESS

Con que hayan dicho la palabra: “Europa”, ya me dije que esto va a ser algo de mi desagrado y lo fue. No digo que SOE es un grupo malo, para nada, pero sencillamente no aporta nada a la escena nacional. No les quito el merito de que han hecho muchísimo con el grupo, pero creo que “Europa” se les subió mucho a la cabeza. Con el intento fallido de un Wall of Death y una presencia de escenario flojo, SOE logró su objetivo con el público.

MEGADETH 

Al ser las 7:45 pm, sonó una introducción con versos de seguridad nacional, eso solo quería decir que venia Megadeth. Uno por uno venia saliendo los integrantes y de ultimo, nada mas y nada menos que Dave Mustaine. Empiezan a tocar las primeras piezas del “Endgame”, “Dialetic Chaos” y “This Day We Fight”. ¡Potencia Total! Solo el estar gritando This Day We Fight!, ahora entiendo lo que es ver a Megadeth en vivo. Siguieron con el clásico “In My Darkest Hour” y la gente acompañaba Mustaine en los versos, un piezon.  

Mustaine se queda un rato en el escenario solo y la gente se pone eufórica. Con solamente poner la bandera y siendo un hombre de pocas palabras, se ganó el publico. Ya todos sabíamos lo que seguía, “Rust in Peace”. Con los primeros riffs de “Holy Wars… The Punishment Due”, casi se destruye La Guacima. En mi caso, no paraba de hacer Headbanging durante todo el tiempo que tocaron RIP. Clásicos como “Take No Prisoners” y “Hangar 18”, mas piezas que nunca habían tocado como “Posion Was the Cure”, “Five Magics” y  “Rust in Peace… Polaris” hacen de este concierto tan memorable. La presencia de Mustaine y su versatilidad con la guitarra, junto con la bestia de Chris Broderick, lograron hacer que ese disco sonara como el original. Obviamente no podía faltar el trabajo de Shawn Drover y Dave Ellefson, quienes mantuvieron la base rítmica en el tiempo perfecto. 

Ya después de disfrutar de RIP, obviamente tenían que tocar algo más del “Endgame”, como lo fueron “The Rigt to Go Insane” y el potente “Headcrusher”. Que gracioso que nadie del público pudo coordinar con decir Headcrusher y la cara que hizo Mustaine, no tiene precio. Lo importante es que se logró.  

Tenían que terminar con otras piezas clásicas como “A Tout Le Monde”, “Symphony of Destruction” “Trust” y “Peace Sells”, con un pequeño reprise de “Holy Wars”. Al finalizar el concierto, todos los miembros agradecieron al público por la pasión que entregaron ante Megadeth y como había dicho antes, Mustaine siendo de pocas palabras, agradeció a todos por haber venido y que vendrían de nuevo. 

Lo único que puedo decir es lo mal que se escuchó. El trabajo de la mesa de sonido fue horrible, supongo que la gente que estaba en gramilla no tuvo esas dificultades para escuchar bien las voces y guitarras, pero en al área de Palco costaba mucho. Como que centralizaron el sonido y SOE tuvo mejor sonido. Me pareció muy raro que no hayan logrado balancear el sonido para todo el público. Casi que al final sonaba mejor, pero fue una verdadera lastima. 

Ya quitando eso de lado, Megadeth dio todo su potencia nuclear y uno de los mejores conciertos del año. No puedo negar que no haya disfrutado el de Metallica, pero Megadeth fue mejor, indudablemente. Ahora si, we can all RUST IN PEACE!

Por Juan C. Zúñiga

 

Al igual que algunos compañeros del Staff era la primera vez que iba a disfrutar de un concierto en la Guácima, llegue a eso del mediodía, solo, con mi vehículo en busca de la colonia Thrashera de San Ramón encabezada por Randall Hidalgo y que sorpresa darme cuenta que al ingresar al parqueo interno ya había una pequeña fila adentro, por lo que me ahorre tamaño poco de fila, ahí encontré a los mencionados, 

Tuvimos que esperar hasta las tres en punto para ingresar por fin a ese majestuoso lugar, creo que la Guácima con todo y todo es uno de los mejores sitios en el país para un espectáculo de este tipo. Para la organización un diez en puntualidad y organización, y destacar el gesto del Señor Stockwell de subir al escenario y darle las gracias a los presentes por su apoyo y estratégicamente anunciar algunas posibles futuros grandes conciertos con otro grande del Thrash y otros dioses del Hard Rock. 

SIGHT OF EMPTINESS

Que manera gente, esta banda está volando, al principio vi a varios presentes que no los conocían, arrugar la cara y decir que tarrerio, pero no, estábamos ante una banda nacional totalmente profesional con un prestancia escénica digna de cualquier banda del primer mundo metalero, un set list que calentó a todos porque en las partes más melódicas hasta sus, “críticos” de momento, movieron la cabeza y brindaron su reconocimiento tras cada tema, muy bien muchachos sigan así, pronto nuevamente el reconocimiento internacional va a llegar. 

MEGADETH  

Que puedo decir, el viento fue su enemigo, pero brindaron un gran show, no podían satisfacernos a todos con nuestros deseos de escuchar este u otro tema, pero brindaron un set list completo, el señor Mustaine nunca se ha destacado por su gran voz y esa noche ni siquiera por sus comentarios, pero lo entrego todo con ese manejo de la guitarra y una banda que fue una aplanadora en cada tema. Salí satisfecho y para cerrar el círculo solo espero ver por estas tierras a Slayer y por supuesto a Testament

Por Douglas Güell