Los primeros años de este nuevo milenio han visto como, de todos los géneros y subgéneros pertenecientes al metal, el Thrash ha sido el que más ha tenido un repunte impresionante a lo largo de dichos años. Sé que he redundado mucho en esta misma idea varias veces, pero simplemente presento los hechos tal como son. Luego de dominar los 80s y los primeros años de los 90s, el Thrash cayó en una especie de ostracismo, estando tal vez incluso al borde de desaparecer, para después, cómo el Fénix, levantarse poco a poco. Su legado e influencia sobre varios de los otros géneros es incuestionable y por ello no es de extrañar qué, luego de más de 20 años de vigencia, alguien se decidiese a realizar un documental sobre el mismo.
Así, con esta premisa, Rick Ernst, con el apoyo de Rat Skates – batería original de OverKill - nos entrega “Get Thrashed: The Story of Thrash Metal”, un documental que se adentra en básicamente cada uno de los aspectos que forman parte integral del Thrash Metal. Este documental está disponible en DVD desde el 16 de setiembre de este 2008, pero ya desde el año 2006 había sido presentado en varios festivales cinematográficos tanto europeos como americanos, tales como el Raindance, Oldenburg, Silver Lake y Athens Intl. En cada uno de ellos, la crítica especializada se mostró complacida por el resultado final.
“Get Thrashed” es un nostálgico viaje al pasado, y tal como les decía, no deja aspecto alguno de lado. De tal manera, se adentra en los orígenes del Thrash Metal, dónde los jóvenes de entonces tomaban las ideas mostradas por agrupaciones como Motörhead o Venom y las llevaban unos pasos más adelante. El documental también hace acotación especial de la influencia de varias de las agrupaciones más importantes del género. Por lo tanto, Metallica, Megadeth, Slayer, Exodus, Anthrax, Suicidal Tendencies, Kreator y Pantera tienen un espacio de privilegio a lo largo de la filmación. Un momento… ¿Pantera? ¿Suicidal Tendencies? Sé que para muchos es difícil creerlo, pero ambas agrupaciones tienen un papel de relevancia tanto en el Thrash como en el Metal en general, y de ahí su inclusión. Al ver “Get Thrashed”, y escuchar las opiniones mostradas te darás cuenta que, aunque tal vez no quieras aceptarlo, los argumentos dados son totalmente válidos.
El filme recorre también muchos otros aspectos trascendentales, tales como las escenas más fuertes del género, como la de Los Angeles, la del Área de la Bahía de San Francisco, la escena neoyorkina y la escena alemana, en las qué protagonistas de cada una nos dan su visión de su respectiva importancia. Asimismo, se hace mención al tipo de fans del Thrash (es en extremo divertido escuchar la respuesta de “Blitz” de OverKill cuando se le hace esta pregunta: “What’s the typical Thrash kid like? … 35 years old, two kids… that’s the typical Thrash kid!), así como al código de vestimenta propio del Thrash (si no sabes cuál es… ¿qué rayos haces leyendo esto entonces?), como el headbanging, el stage diving y el mosh son elementos muy propios del género, la fusión conocida como Crossover y lo difícil de la vida en la carretera. No puedo dejar de lado dos segmentos bastante emotivos, dedicados a dos de las leyendas más carismáticas qué han pasado por el Thrash Metal, y qué sirven como un pequeño tributo a ellos y a su legado… estos segmentos están consagrados a Clifford Lee Burton y Paul Baloff.
Casi para finalizar, se hace referencia al que tal vez sea el punto más alto alcanzado por el Thrash, la recordada gira Clash Of The Titans, y como, luego de la misma, el género vino en declive, gracias a la aparición de Nirvana y todo el movimiento grunge. Por otro lado, en la parte de los extras, se hace mención a otras diferentes y distintas agrupaciones del género, divididas en varias escenas: una visión más extensa de la escena de San Francisco, con agrupaciones como Testament, Death Angel, Vio-Lence, Forbidden, etc; otro tanto con la escena de los Ángeles, mencionando a Dark Angel, Hirax y Agent Steel; la escena de Arizona, con bandas como Flotsam & Jetsam y Sacred Reich; la escena canadiense, la sueca, la del Reino Unido, Australia, Suiza, Dinamarca, Francia, Japón, Brasil, etc, cada una con varios representantes. En términos generales, los extras no están mal, aunque si considero que en algunos casos les falta. Por ejemplo: cuando se menciona la escena danesa, se habla únicamente de Mercyful Fate. Aunque Mercyful Fate no es un grupo de Thrash Metal, es clara su influencia sobre el mismo, y de ahí su reconocimiento en “Get Thrashed”. No tengo problema con ello, pero si me parece injusto que solo los reconozcan a ellos, y que una agrupación netamente thrashera como lo es Artillery si acaso es mencionada. Así como este caso, hay un par similares. También, aunque esto ya es un sentir muy subjetivo, me hubiese encantado ver la opinión de varios pioneros como Sean Killian o Katon W. De Peña sobre la actual corriente Thrash, y de algunas de las jóvenes formaciones que mantienen al Thrash tan vivo como hace 25 años atrás, pero eso fue algo que no se dio. Tal vez más adelante. Gary Holt, por otra parte, si hace una breve mención a ese aspecto, en las notas internas del dvd.
Las entrevistas, con un par de excepciones, están bien logradas. En general, son bastante amenas e incluso divertidas, en casos como el de “Blitz”, quién pasa riendo a cada segundo; o podemos ver el ego de varios de ellos, como por ejemplo Dave Mustaine, quién, y lo digo con absoluta franqueza, aunque no se muestra arrogante, sigue siendo el mismo Mustaine que hemos conocido desde hace mucho y se vanagloria y atribuye varios logros. Cada uno de los entrevistados da su aporte, opinión y conocimiento sobre el género, y podemos ver la enorme influencia del Thrash, incluso en gente en la que uno jamás pensaría, como Corey Taylor de Slipknot, Sully Erna de Godsmack o Morgan Lander de Kittie. Tal situación me lleva a una pregunta… si el Thrash es tan gran influencia en ellos como lo dicen e incluso los lleva a aparecer en un documental sobre este género musical… ¿porqué diablos tocan lo que tocan? Tal vez nunca obtengamos respuesta a ello.
Si debo acotar, sin embargo, que en ocasiones me sentí perdido, puesto que cuando hablaban de algún punto en específico, siempre utilizan un subtítulo en pantalla, para que uno sepa acerca de que trata cada segmento, pero en un par de veces brincaron de una parte a otra sin previo aviso, cortando el patrón seguido hasta el momento. Un ejemplo se da en la película principal, cuando hablaban de la escena germana y Kreator y de repente, sin ningún ton ni son, intercalan una mención a la escena canadiense y de seguido se menciona a Mortal Sin de Australia. Eso, claro está, es ya un asunto propio de la producción. Otro aspecto negativo, tal vez el más grande, es la falta de subtítulos, lo que hace que fans que no manejen el idioma inglés se vean reacios a adquirir este dvd. Pero dejando estos dos aspectos de lado, puedo decir que “Get Thrashed”, sin ser un dechado de virtudes, es uno de los mejores documentales sobre el metal que se hayan hecho.
“Get Thrashed: The Story Of Thrash Metal” no revela ningún secreto escondido a lo largo de los años, y siendo honesto, es muy poco lo nuevo que puede enseñar sobre el género, aunque si hay un par de datos que al menos no conocía, como el hecho de un ataque al corazón que Bobby Ellsworth sufrió mientras estaba en el escenario, o que en la época en que Death Angel abrió un concierto para Metallica durante la gira del “Ride The Lightning”, el baterista Andy Galeon estaba en sexto grado de la escuela. No obstante, tengo la sensación de que enseñar algo novedoso no es el objetivo de “Get Thrashed”. Su principal misión, al menos para mí, es recordarnos esos buenos viejos años en que el Thrash Metal era el amo y señor en el género metálico, qué lo llevó a ese sitio de privilegio, el porqué de su declive, y más importante aún, mostrarnos que, a pesar de todo, aún vive, y qué viene dispuesto a recuperar el tiempo perdido. “Get Thrashed: The Story Of Thrash Metal” es un tributo a un género musical que desafió los estándares predispuestos, y qué se atrevió a ir más adelante. No por nada muchos llaman al Thrash Metal “la forma más pura del metal”, y ya era hora de que alguien reconociese el enorme impacto del Thrash en el mundo del metal. Precisamente, para eso, nació “Get Thrashed”.
Website: www.getthrashed.com
www.myspace.com/getthrashed
Calificación: 87/100
Randall