Justo instantes antes de que estallara toda la controversia legal entre King, Gaahl e Infernus, salió a la luz lo que hasta ahora es la única producción audiovisual de los pioneros del black noruego, Gorgoroth.
Estos caras pintadas son una de las bandas claves en el desarrollo de la segunda ola de black metal a principios de los noventas, y para estar activos todavía hoy pues no es por casualidad. Esta obra en vivo fue grabada en la ciudad polaca de Cracovia, el 1ero de Febrero del 2004, y así de entrada, hay que decir que es uno de los conciertos más controversiales en la historia del black.
Como resultado de la utilización en vivo de restos de animales, unos cuantos litros de sangre y naturalmente, una buena dosis de parafernalia satánica, (que formaban parte de la escenografía preparada para el show), la banda fue acusada penalmente en Polonia, bajo los cargos de crueldad contra los animales y ofensa religiosa, aunque ningún miembro del grupo estuvo presente durante el proceso. Quien terminó pagando los platos rotos fue el promotor del concierto, que fue sentenciado a pagar una buena multa. La banda fue absuelta a final de cuentas bajo el alegato de que al momento del concierto, desconocían que las leyes polacas penaban lo que estaban haciendo.
Pero basta de la lección de historia, Black Mass Kraków es precisamente lo que su título dice: toda una misa negra. A pesar de toda la controversia e inestabilidad que rodean a Gorgoroth, esta producción logra capturar a la perfección el lado más oscuro, diabólico y perverso del black metal. Como ya se había mencionado, la escenografía de este evento consistió en el despliegue de varias cabezas de chivos ensartadas en estacas, cuatro modelos sin nada de ropa colgadas de cruces, y una barrera envuelta en alambre de púas separando el escenario del público. El manejo de las luces va totalmente acorde con la atmósfera macabra y enferma, lo mismo que el maquillaje y la presencia de los miembros de la banda.
El concierto hace un pequeño recorrido por himnos clásicos de la discografía de Gorgoroth, con una pericia técnica impecable en todos los instrumentos, y todo eso envuelto en un sonido claro como el cristal, aunque la producción tampoco llega a ser nada del otro mundo.
Pero tocar en vivo de manera perfecta con la escenografía adecuada, no es para nada garantía de un buen concierto, ¿por qué? Por dos razones básicamente: la primera, el público polaco –o al menos los que asistieron a este show– dan pena, hay más vida en un cementerio. Segundo, a tono con el público frío y muerto, Gaahl prácticamente no le dirige una sola palabra a la audiencia en todo el concierto, no se mueve, no agita la cabeza, no grita, no incita. Solo se limita a escupir las letras de las canciones y punto. Y ojo, el hecho de que ciertos valores del black metal aludan a la frialdad, la distancia reverente o la muerte, no tiene mucho sentido aplicarlos de forma literal, ya que eso es dogma, fundamentalismo y si hay algo de lo que el black metal se ha mofado desde el primer día, es de las verdades sagradas y de los valores aceptados ciegamente.
El trabajo de cámaras hace lo posible por mantener cierta dinámica entre tanta apatía, pero con cambios de tomas y ángulos –aunque éstos sean inteligentes y oportunos– no es suficiente cuando lo que hay es un show de muertos. Después de digerir la pobre reacción del público y la pésima calidad de frontman de Gaahl, las bandas europeas deberían agradecer todavía más que existe un lugar llamado América Latina.
Con los cambios de alineación sufridos por el grupo habrá que ver si esta situación cambia en el futuro. Por ahora, quienes no los hemos visto en vivo, no nos perdemos de NADA.
Websites: www.myspace.com/gorgoroth
www.gorgoroth.info
Calificación: 69/100
Mauricio