Este es el tercer material de formato DVD que lanza la agrupación sueca Hammerfall y el primer concierto oficial de la banda grabado en la ciudad de Gothemburg ante un público bastante entusiasta y que corresponde a la gira mundial que realizaron de su cuarto álbum de estudio Crimson Thunder (2002) y que los marca claramente como una de las bandas de Metal más exitosas y populares del momento.
En realidad la abundancia de material visual de la banda en un periodo de tiempo tan corto, con una carrera discográfica limitada, ya nos habla del apoyo e interés de su sello disquero por promocionar a la banda y sacarle todo la ganancia comercial del caso como lo hacen con otras agrupaciones poco comprometidas con la causa musical del Metal como en este caso en particular.
Lo primero a resaltar es la buena distribución de cámaras que captan los principales ángulos en donde se desarrolla la acción; así tenemos fundamentalmente, buenas aproximaciones a la dimensión real del escenario, perspectivas más abiertas para tomar en contexto la asistencia de público, vistas aéreas y oportunas apreciaciones de los solos; la iluminación y luces son de primer nivel, en si técnicamente muy profesional el montaje total del espectáculo, sin caer en absurdos juegos de cámara o efectos que confunden la captación de las imágenes o excesivos juegos pirotécnicos que dificultan o desvían la atención de la presentación.
El sonido es bastante competente y acorde en su relación con la producción de sonido que ha manejado la banda y hace honor al estilo musical que la misma practica por lo que en general es identificable. La captación en términos generales no se entorpece, la voz me parece punto alto en este caso, bastante presente y muy bien atinada la aproximación a la voz real de Joacim Cans. Mi objeción viene respecto de la batería que no despunta en ningún momento y parece apagada en un constante martilleo sin profundidad, ni expansión que si otro fuera el caso sería bien aprovechada como para empujar un poco más la ya de por si poca intensidad y potencia de la música de Hammerfall.
Ahora la parte más relevante del material visual, que sería obviamente la interpretación de los protagonistas, está a su vez bien apegada al libreto original; las digitaciones de Dronjak y en especial de Stefan Elmgren con los leads son bastante precisas; Cans hace muy buena presentación con su educada voz y logra mantener su rango intacto a lo largo de las casi dos horas de la presentación; M. Rosén con su papel reservado que se limita a dar acompañamiento resalta muy poco a no ser por el solo de bajo que realiza; después Johansson no aporta prácticamente nada al pobre desempeño y participación de la batería (inexplicable son los cuatro bombos) como elemento de contraste o de realce en la música de Hammerfall por lo que no hay sorpresas.
Para terminar dejar claro que este es un concierto para el fanático de la banda, con un repertorio seleccionado que explota las piezas más pegajosas (vale la pena reconocer el buen gesto de no incluir muchas baladas) y dan satisfacción inmediata al metalero que goza de dar palmas al aire y corear las canciones a más no poder, sin mayor esfuerzo o rigor para el escucha.
Calificación: 70/100
Salvador