En el periodo de tiempo que llevo escuchando este maravilloso género musical y dentro de la gama inmensa de temáticas, ideologías o simples pensamientos que se expresan mediante la lírica de esta forma de arte, me he topado repetidamente con la frase: “metal: un estilo de vida”. No solo es pronunciada por gran cantidad de bandas, siendo Manowar el ejemplo más claro, sino que también son los fanáticos los que llegan a expresarse del metal como una auténtica forma de vivir.
He podido notar que el hecho en cuestión logra, ya sea en calles, bares, foros en Internet o entre amigos, crear un conflicto de pensamientos que puede tornarse interesante. Están los que dicen que el metal es simplemente música, y que no debe dársele mayor importancia al hecho de pertenecer a una masa seguidora de un estilo musical específico. Obviamente encontramos la parte opuesta que aplica todas las ideologías y pensamientos de los artistas que los han influenciado en sus vidas. Estos son los que probablemente vestirán de negro todos los días, equipados con un buen par de jeans, su jacket de cuero, spikes y un par de botas; los que juran ser fieles a su estilo y nunca traicionarán sus raíces metaleras, por drástico que suene, lo que siento yo va más de la mano con los gustos superficiales.
Los que estamos metidos en este mundo sabemos que es algo que va muchísimo más allá de la vestimenta, o de lo que le gente crea acerca de la música que escuchamos, estos son aspectos secundarios. Me temo que el asunto es un poco más profundo. Por experiencia propia y por la de los metaleros amigos que me rodean puedo aseverar que el metal, cómo mínimo, afecta nuestro rol de vida, lo queramos aceptar o no. No sólo es el hecho de llegar a tu casa a poner un disco que has estado deseando escuchar todo el día; lo es también el hecho de poder hablar por varias horas seguidas con un metalero que acabas de conocer; sentarte frente a la computadora e ingresar a las páginas de Internet de tus bandas favoritas para ver qué hay de nuevo; registrarte en los foros de música para dar tu opinión constantemente sobre los temas relacionados a tus gustos; escribir una reseña de un disco o un editorial relacionado con metal. Todos son aspectos que involucran directamente nuestro gusto musical con nuestra rutina diaria, sobre todo en cuánto a relaciones sociales se refiere. Y es que es innegable que al menos una amplia parte de las personas con las que nos relacionamos profesan la misma atracción por el metal.
Podría seguir dando ejemplos, pero no quiero extenderme, mi intención era simplemente dar una pequeña referencia en relación a este tema. Tal vez decir que el metal es una forma de vivir sea una afirmación un poco exagerada, pero no quedan dudas de que acapara un sector importante de nuestras vidas. Puede cambiar nuestra forma de vestir, pensar, relacionarnos, acciones que se encuentran estrechamente relacionadas con nuestra forma de vivir. Además sabemos que no es cuestión de modas, es algo que se lleva por dentro y probablemente nos acompañe hasta nuestras tumbas…
Por Javier
06/06/06 |