METALICOS 

 
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Editorial

¿Quiénes son los culpables?

Allá por 1998 la escena metal tica se vio sacudida por una noticia que le paró los pelos a más de uno: “¡¡¡Viene Master!!! ¿¿¿Cómo??? ¿El grupo que hizo On The Seven Day God Created…Master? ¿El qué estuvo fichado con Nuclear Blast Records? ¡Imposible!”… Muchos no podían creer que un grupo así visitara Tiquicia, aún cuando nadie sabía lo que el grupo estuvo haciendo durante varios años, y no se considerara un grande en la escena mundial. Lo que importaba era el hecho de que se trataba de un concierto internacional, el primero quizás con un grupo que tenía algo de nombre. Simplemente, para muchos eso era un sueño.

Con el pasar de los años, ese sueño se fue transformando en una hermosa realidad para toda la comunidad metálica nacional, al pasar de ver a un grupo relativamente pequeño como Master -sin querer demeritar sus logros- a ver verdaderos monstruos como Helloween, Therion, Kreator, Destruction, Anthrax, Cannibal Corpse, Dio y tantos otros pesos pesados del metal mundial que han pisado nuestras tierras. Muchos de nosotros nunca imaginamos tener la oportunidad de, en nuestro propio país, poder cantar a todo pulmón canciones como “I Am The Law”, “How Many Tears”, “Holy Diver”, “Madbutcher”, “Betrayer” y, ¿porqué no?, incluso “Hammer Smashed Face”. Poco a poco, vimos como empezaron a surgir empresas productoras que se encargaban de traer a estas leyendas vivientes. Empresas como Subterranean Metal Productions, DMP Producciones, Black Line Productions, y más recientemente Jack Productions y Destiny Recordings hacen su esfuerzo y se han dado a la tarea de traer grupos de renombre y calibre a nuestro país. Todos estos esfuerzos lo mínimo que merecen son nuestros aplausos y reconocimientos.

Ahora bien, a medida que la cantidad y calidad de los conciertos internacionales crece en Costa Rica, también crece el descontento de muchos fans, por situaciones que son de todos conocidas. ¿Quién no recuerda el fracaso de Black Line con el concierto de Dark Tranquillity, y qué obligo a la productora a cancelar los eventos en que estaba trabajando? ¿Quién no ha visto a la gente de Subterranean Metal Productions viéndola a palitos para salir tablas con un evento, debido a la paupérrima asistencia en algunos de ellos? ¿Quién no se dio cuenta que, a pesar de tratarse de toda una leyenda, un icono dentro del movimiento, DMP Producciones tuvo pérdidas con el concierto de Dio?

Muchos se preguntan qué como esto es posible, qué si estuvimos ayunos de conciertos por muchos años, y ahora estos se dan, el público le de la espalda a las productoras y no apoyen dichos eventos. Incluso, llegan a usar epítetos denigrantes y ofensivos contra ese sector que ha visto pasar dichos eventos de largo.

¿Qué es lo que pasa, pues, para que los conciertos internacionales no estén dando los resultados esperados por los organizadores?Existen infinidad de factores que debemos tomar en consideración para saber porqué cierto sector del público no ha respondido a los conciertos como se supone deberían. El factor económico, por supuesto, juega un papel fundamental en esto. Nos guste o no, queramos aceptarlo o no, nos duela o no, la situación económica actual es dura. Y la realidad económica varía de un individuo a otro. Alguien podrá disponer cada mes de 15 o 20 mil colones para desprenderse de ellos e ir a un concierto, mientras que para otros eso es sencillamente utópico. Aunque el metal sea un aspecto fundamental en nuestras vidas, no nos da de comer, por lo que a veces es necesario establecer prioridades. Qué podrían organizarse e ir ahorrando con tiempo, ya que los eventos son anunciados con anticipación, es posible, pero eso es algo que únicamente cada individuo puede responder, de acuerdo a sus posibilidades. Algunos podrán hacerlo, otros, pues no ¿Son estos que, aunque quieran, no pueden disponer de los recursos para ir a un concierto, culpables de la debacle que estamos viviendo? Mi opinión es que no.

También existen los que talvez pueden disponer de los recursos, pero el grupo en cuestión no es de su agrado. Podrá ser un conciertazo, pero si este individuo no siente afinidad a este grupo, muy difícilmente lo va a disfrutar. Es lógico pensar que cualquiera de nosotros prefiere gastar su dinero en algo que realmente le atrae, ya que, como se explico anteriormente, la plata no está para botarla en estos momentos. Hay que saber en que invertir, y definitivamente que invertir en algo que a uno no le gusta, no es una buena inversión. Entonces, ¿quiénes no gustan de X grupo y por ello no se presentan a los conciertos son los responsables de que estos fallen? Pienso que no.

Por supuesto, hay otros que tienen los recursos y gustan del grupo, pero que por motivos de trabajo, no disponen del tiempo para poder asistir. Son quiénes se mueren por ir al concierto, y que pasan pensando que decir en sus trabajos, con tal de salir unos momentos antes e ir a la fila, o bien lograr el día libre, pero que se topan con un sonoro y rotundo NO de parte de sus jefes, so pena de sanciones que podrían afectarlos en sus respectivos trabajos. Ante esto, no les queda más remedio que acatar las disposiciones de sus jefes y perderse un magnífico evento. ¿Son ellos culpables? Siento que no.

Hay otro factor que juega en esto: algunos de los grupos que les son ofrecidos a las productoras. Muchos de quiénes han venido a presentarse en vivo aquí tienen una calidad incuestionable, un talento especial que los hacen ser lo que son, y que cuentan con una gran saga de seguidores. Pero seamos honestos, se han anunciado conciertos con grupos que definitivamente no tienen un gran arraigo dentro de la escena. Nadie duda de su calidad musical, del talento que puedan tener, de los buenos y excelentes que estos músicos pueden ser, pero, si dicha agrupación no cuenta con una buena cantidad de seguidores, desgraciadamente es difícil pensar que el éxito de dicho evento está asegurado.Pongamos como ejemplo Dismember. Un buen grupo, nadie lo duda; dieron un espectáculo de primera en nuestro país, muy entregados a la causa. Sin embargo, no cuentan con la cantidad de seguidores suficiente para pretender salir adelante con los costos. Qué la gente se perdió un buen concierto, eso es punto y aparte. El asunto aquí es qué, siendo objetivos, traer a un grupo como Dismember, sin tanto arraigo, no es negocio. En esto, hay que dejar al fan que uno lleva adentro de lado, y pensar que si X o Y grupo son convenientes para lograr una buena asistencia y de esta manera salir con los gastos que requiere organizar un concierto, y a la vez salir con algo de ganancia. Después de todo, ¿quién organiza algo para perder? Así qué, ¿deben las productoras traer cuánto grupo les ofrezcan, no más por satisfacer sus sueños de fans? Por supuesto que no.

Existe, sin embargo, un grupo al que yo si catalogo como culpable de lo que vivimos en estos días. Son esas personas que disponen de los recursos y el tiempo para poder asistir a los conciertos, son quiénes gustan del grupo que se anuncia, pero que no asisten simplemente porqué no les da la gana. Son aquellos que dicen: “Yo no voy porqué ese concierto lo organiza tal mae, y me cae mal” Por favor, ¿en qué mundo viven? ¿Qué les importa a esos “metaleros” que X evento lo haga Subterranean, Black Line, DMP, Jack Productionso Destiny Recordings, si al final va a ver un evento de calidad? ¿Qué tiene que ver que el organizador sea tal o cual, si lo que realmente importa es disfrutar de una velada mágica? No entiendo, simple y sencillamente no entiendo esta actitud.

Y, no sé si todavía peor o no, pero existen también muchos que disponen de los recursos, del tiempo y gustan de ver los eventos, pero qué prefieren esperar a ver si las entradas bajan de precio al final, debido a la escasa venta en algunos casos. O bien, son los que buscan como entrar gratis a dichos conciertos, por su conexión ya sea con organizadores, miembros de seguridad o de backline, etc. Son estos los que no se ponen a pensar lo que cuesta organizar un concierto: el pago no solamente del artista, sino del sonido, luces, seguridad, publicidad, local del concierto, hoteles, transporte, etc., todo lo que conlleva a que el evento se desarrolle como se espera. Son estos los que no piensan que, al comprar su entrada en una forma justa y a un precio justo, ayudan para que la productora tenga los recursos suficientes para salir avante con los proyectos que manejan. Son estos, por llamarlos de alguna forma, verdaderos chupasangres que viven de la escena y no por la escena. Son estos los que hacen el daño que hoy todos pagamos.

En ocasiones, hay factores externos que nos impiden apoyar la causa tal y como queremos, y por más que intentamos, no podemos cambiarlos. Siento que a esas personas no podemos ni debemos reprocharles nada. Pero si debemos reprochar a quiénes, pudiendo, no lo hacen por los motivos antes mencionados. Son a esos a quiénes debemos apartar de nuestro camino, ya que no brindan ningún bien para el desarrollo de la escena costarricense. Solo esperemos que algún día se den cuenta del daño que hacen, y que busquen la manera de remediarlo… Qué madre…otra vez estoy soñando despierto…

Randall
01/08/2006