Basta echar una ojeada rápida a las reseñas de metalicos.com para darse cuenta que tanto el metal como el rock en español están en franca decadencia. Bandas importantes que canten en español se pueden contar con los dedos de las manos, el material que sale es poco y la calidad deja mucho que desear. Y para colmo, esas pocas bandas importantes generalmente se encuentran del otro lado del charco. Siendo el metal uno de los géneros musicales más rico en tendencias, es válido preguntarse: ¿Qué ha pasado con el metal en español?
A través de la historia, el crecimiento del metal se ha visto marcado por bandas cuya originalidad crea nuevos movimientos musicales dentro del mismo género. Cuando no hay experimentación la música se estanca, y por suerte el metal ha sabido reinventarse a sí mismo una y otra vez bajo nuevos nombres y con nuevas influencias.
Entre los sub-géneros más importantes se puede mencionar el denominado Bay Area Trash, compuesto por bandas del área estadounidense de San Francisco como Metallica, Exodus, Testament, Death Angel, etc.; que a su vez era la contraparte del Trash alemán de Kreator, Sodom y Destruction. Noruega ha sido pilar del crecimiento del Black Metal con Darkthrone, Enslaved, Burzum, Satyricon, Mayhem, Immortal, Emperor y demás; mientras que el Melodic Death también se le conoce como Gothenburg Metal gracias a In Flames, At The Gates y Dark Tranquility.
Esos sub-géneros y otros tantos más tienen en común que nacieron en una región específica del mundo, con bandas que tomaron un sonido existente y agregaron elementos propios de su cultura. De esta manera, las bandas noruegas adoptaron ese sonido frío cargado de motivos paganos, las alemanas las progresiones típicas de la música clásica, las norteamericanas la escala cromática del blues, etc. etc. etc.
Tomando en cuenta lo anterior, al analizar el metal en español nos damos cuenta que en realidad no existe tal cosa, ya que las bandas de la región se han dedicado exclusivamente a copiar lo que hacen norteamericanos y europeos. Por esta razón nunca hemos desarrollado un sonido propio, y mucho menos una cultura musical metalera. Para muestra basta nombrar unas cuantas bandas: Rata Blanca – Heavy / Hard Rock tradicional; Barón Rojo – Heavy tradicional; Mago de Oz – Folk metal; y aunque canten en inglés, Angra – Power Metal; Sepultura – Trash Metal. Estas son bandas que han tenido relativo éxito, pero ninguna inventó el agua tibia, lo que han hecho es simplemente basar su carrera sobre movimientos musicales ya establecidos.
Más de 400 millones de personas en el mundo hablan español, así que la falta de mercado no es una excusa válida para este fenómeno. El problema principal radica en la pérdida de nuestra cultura, que sucumbe ante la presión de la mal llamada globalización y de nuestro todopoderoso vecino del norte. Un claro ejemplo es nuestro hermoso idioma, el cual estamos perdiendo al punto que se ha vuelto normal decir cosas como la “performance” del equipo, o hablar de los “gaps” en el proceso.
A final de cuentas la conclusión es simple; nunca vamos a tener metal en español hasta que las bandas de la región se atrevan a experimentar con cosas nuevas. No existe tal cosa como los ritmos incompatibles, por lo tanto, ¿por qué no incluir en el metal ritmos como la bossa nova, el flamenco, el tango o el vallenato? Los ritmos y las influencias de nuestra cultura están ahí, lo que falta son bandas que se atrevan a dar el paso adelante y fusionen estos elementos para crear música nueva y diferente. Tal vez a muchos les suene algo ridículo y se estén imaginando en este momento cómo mezclar salsa con heavy metal, pero les aseguro que lo mismo pensaron muchos cuando diferentes bandas empezaron a incluir folk o música clásica en su repertorio.
Hablamos español y somos latinos; esta es nuestra cultura y no tenemos por qué avergonzarnos en lo más mínimo. Más bien, debemos esforzarnos por no perder nuestra identidad ni nuestro idioma, y qué mejor manera de hacerlo que incluyendo nuestra cultura en un fenómeno mundial como lo es el metal. La música no tiene fronteras y no conoce idiomas, le toca a nuestras bandas aprovecharlo e iniciar un movimiento que en el futuro podamos llamar con orgullo “Metal En Español”.
Por Esteban
22/08/06 |