Las puertas del metal se han abierto de par en par a los ojos del mundo; atrás quedaron esos años cuando un puñado de disqueras (léase Relapse, Roadrunner, Nuclear Blast, Metal Blade y Century Media) veían en esta música algo provechoso. Hoy en día el metal se ve como una música que por su diversidad musical, temática, estilística y étnica es un producto que llegaa las masas jóvenes y las no tanto.
Para los que tenemos más años de andar en este medio de música pesada y melódica el cambio lo hemos notado aun más, difícilmente se encuentra un estilo musical con la oferta que el metal nos da en cantidad y variedad de productos. Hace varios años si uno tomaba un catalogo, se encontraría con CD, Casets, Lp, 7” y con suerte camisetas hoy en día en cambio basta con ver un catalogo de la Nuclear Blast por ejemplo,para ver la variedad que se esconde tras el metal, a los items citados se unen Digipacks, DVD, joyería, ropa de todo tipo, pousters, calcomanías y un largo etc.
Esto hace que nuestra música se torne más interesante y los empresarios del medio se pregunten porque salen ediciones especiales de tal y cual disco, porque hay gente invirtiendo fuertes sumas de dinero en producciones de CD y últimamente también de DVD en grupos apenas conocidos y para muestra un botón, los discos Sirius B y Lemuria de los suecos de Therion tuvieron un costo en su fase de grabación y producción final de $ 500 000 USD suena difícil de creer y lo mejor la inversión se recupero en tan solo tres meses, dejemos los tabúes el metal vende, y eso hace que cada día hayan nuevos sellos produciendo material para nuestro insaciable apetito audio visual, otros ya no solo distribuyen material como la disquera SPV la cual también recluta agrupaciones.
El metal ve nuevos y prósperos días, es una música cara, si, lo es, es difícil conseguir lo que uno desea, pues con la Internet en parte sí y no, pero lo que es cierto es que produce cada vez más y mejor material, en lo personal me alegra estar viniendo estos días y espero que no acaben.
Por Douglas
25/09/2006 |