Se que voy a tocar un tema que es un poco escabroso debido a que fue un suceso muy reciente en la memoria colectiva de los metaleros de este país pero que creo que tiene un significado importante en la “escena” local. Aunque el concierto no lo pude disfrutar a plenitud por razones de ubicación en el local (aunque muchos metaleros sufrieron de este inconveniente) si puedo hacer un análisis de su significado y rescatar algunos puntos valiosos sobre el mismo.
Cannibal Corpse quedara en la memoria de los metaleros como el concierto que tenia que hacerse para demostrar algo. Para poder dejar en claro nuestros derechos a la libertad de expresión y a luchar contra la censura parcializada y sin fundamento de peso. Ya con Deicide habíamos tenido un precedente ciertamente oscuro para los promotores nacionales que desearan traer a algún grupo de metal extremo. Acá debo hacer una aclaración. Cuando me refiero a metal extremo, me refiero al metal cuyo sonido esta en la parte mas rápida y aplastante del género o cuyas temáticas tratan temas que se consideran extremos por su alto grado de controversia. Sin embargo, no perdamos de vista que al fin y al cabo, esto es una forma de entretenimiento y los que lo crean, simples músicos.
Retomando el pensamiento inicial, lo ocurrido con Deicide (lo cual no se dio por decisión del líder del grupo) ya había sentado el precedente de que cualquier grupo extremo seria utilizado como noticia por cierto miembro de un rotativo local. No porque a esta persona le interese velar por la moral publica sino porque estos eventos son fuente de controversia, tan necesaria para el subsistir de tales medios. A pesar de esto, los promotores siguieron adelante y decidieron traer a la banda y hacerlo con todas las de ley. Después de una ardua lucha, se dio el evento y al final quedo demostrado que la hecatombe que esta gente esperaba que se diera, fue una falacia. Tal tragedia nunca sucedió y más bien, todo termino como en cualquier concierto de metal: con la afición cansada y llena de buenos recuerdos.
Otro punto a rescatar fue la unión de muchos metaleros y el apoyo de estos a tal evento. Fui testigo como mucho metalero que talvez por sus preferencias musicales, Cannibal Corpse no era su grupo o genero favorito, sin embargo se solidarizo con esta lucha por llevar el concierto a cabo. Eso me lleno de esperanza para el futuro. Es muy probable que los amantes de un estilo, en general, no vayan a apoyar otro tipo de eventos al 100% pero si hay un grupo que se encuentra abierto a la mayoría de géneros y apoya el esfuerzo de nuestros promotores.
Me lleno también de orgullo ver las distintas cartas que fueron enviadas al rotativo antes mencionado, donde muchos se expresaron de manera educada y concisa. Esto es un cambio notable de actitud y que vale la pena mencionarse. Cualquier persona, sin importar el tema, debe ser capaz de dialogar y defender un punto de manera inteligente y respetuosa. Por que? Porque el enojo, la rabia, las expresiones peyorativas y las emociones a flor de piel son simples reflejos de una falta de argumentos lógicos donde se debe apelar a un sentimentalismo primitivo y arcaico. Este es un punto de reflexión para todo metalero y un llamado al análisis “en frío” de cualquier situación. Las provocaciones tienen su razón de ser.
La persona inteligente debe ser capaz de leer “entre líneas” y poder descifrar su propósito. Esto es algo que siento aun tenemos mucho que trabajar ya que en muchas de las cartas sentí cierto enojo hacia la figura de un funcionario publico cuando en realidad esta persona simplemente respondía a las interrogantes planteadas de manera calculadora por el personaje del rotativo. Existió una correlación entre el material publicado en las cartas que se enviaron (el cual fue editado de manera minuciosa y con un objetivo) y el enfoque que se le dio al publicarlo. De nuevo, un llamado al análisis “en frío” al momento de la redacción.
Me gustaría pensar que el concierto de Cannibal Corpse será recordado como un gran logro para la “escena” nacional. Es mi esperanza que sea así.
Concluyo mencionando que aunque me siento contento por lo antes descrito, aun queda mucho trabajo por hacer. Aun nuestra “escena” no esta completamente unida y aun estamos expuestos a ciertos elementos que nos la hacen peligrar como tal. Espero que llegue el día en el que pueda escribir esa palabra sin necesidad de las comillas. Mientras tanto, seguiré aportando, como lo he venido haciendo en Metalicos, con ese pequeño grano de arena que son las reseñas, los editoriales y la emisora en Internet. Este es un género que pone un gran énfasis en la tolerancia hacia los demás. Es necesario que cada uno de nosotros practique ese principio, no solo por su amor al metal, sino como un sendero claro hacia el mejoramiento como personas y como nación.
Rob
27/08/07 |